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Reporte sobre la Feria de la Coca y Soberanía
Plaza
Alonso de Mendoza, 18 al 23 de enero, 2006
El
contexto político de la Feria
Esta Convocatoria a la
Feria de la Coca y Soberanía. Industria, Akhulliku y
Cultura, tuvo un carácter extraordinario, y no contó
con más sostén económico que el que se recogió de
donaciones y aportes voluntarios, así como de la
autogestión de cada una de las personas y empresas
participantes. Su carácter se enmarca en la
visibilidad extraordinaria que tuvo el país, la coca
y los movimientos sociales en pro de la soberanía,
que atrajeron muchísimos visitantes y periodistas en
ocasión de la asunción de Evo Morales a la
presidencia de la república.
El espíritu de la feria
es común a muchas otras iniciativas autogestionarias
que combinan la exposición y venta de productos con
la lucha pacífica por una agenda: soberanía
alimentaria, promoción de productos nativos,
celebración de la iniciativa y creatividad de
productores y productoras de diversos bienes. En
esta ocasión, a través de la venta de hoja de coca
en estado natural y de los diversos productos
elaborados a partir de esta planta, se pudo a la vez
generar el sustento cotidiano de muchas familias y
participar de los eventos nacionales, en los que la
temática de la coca estuvo en primer plano.
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La
hoja de coca, al estar considerada como
sustancia nociva para la salud según la
Convención Única de Estupefacientes de 1961,
suscita una mezcla de curiosidad y temor
para una audiencia extranjera. Pocos de los
visitantes de fuera de Bolivia sabían, por
ejemplo, que la coca se puede convertir en
harina y utilizar en panificación y
repostería, así como en muchos otros
productos culinarios (en la Feria se vendió
desde pizza de coca hasta Cocapi o mazamorra
de coca) de gran valor nutricional y
energizante. En la sociedad contemporánea,
en la que las transnacionales de los
alimentos han conseguido encadenar a
millones de seres humanos a una dieta
chatarra, de alimentos sin vida, incapaces
de proporcionar nutrición, energía natural y
salud, los productos de la hoja de coca
fueron bien acogidos por miles de personas,
que hasta entonces desconocían otros usos de
la hoja que no sea la de servir de materia
prima a la cocaína. |
Por esa razón, y porque
la coca es un producto delicado, que conlleva un
aura de misterio y de lo desconocido, en la feria se
tuvo el cuidado de incluir tan sólo a aquellos
Feriantes que, a lo largo de las ferias anteriores,
supieron hacer no sólo negocios sino también
política y acción cultural. Entre todas y todos,
hicimos de la feria algo más que un espacio de
comercialización y promoción de productos; la feria
fue un escenario de compromiso con la lucha por la
despenalización y el desarrollo de la hoja de coca
en todos sus potenciales culturales, económicos e
industriales. Así lo atestiguan las más de dos mil
firmas que se recogieron a favor del
pronunciamiento de la Campaña Coca y Soberanía.
La
Feria fue multifacética: se vendieron panes,
galletas, kekes, refrescos, licores, libros, CDs,
poleras, joyería artesanal, cosmética y afiches.
Pero también hubo ocasión de compartir el debate
intelectual, el akhulliku comunitario, el video. De
un modo inesperado, en la Feria también pudimos
disfrutar de dos obras de teatro. Todo ello en
intensos 6 días, en los que soportamos lluvias
intermitentes, solazos despiadados e incluso un
penoso conflicto con nuestra principal auspiciadora,
la Oficialía Mayor de Culturas del GMLP
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La inauguración
El 18 de enero
llovía a cántaros, y para inaugurar la
Feria, se celebró una ceremonia de luxta
o waxt´a a las deidades de la
Cordillera, en cuyo transcurso la lluvia se
calmó. La celebración contó con conjuntos
diversos, como los Sikuris de Italaque, la
Comunidad Sagrada Hoja de Coca, el grupo
Mauka Llajta y la Saya Afroboliviana. El
Tambo Kirkincho, de larga tradición
indígena, brindó un escenario majestuoso
para el acto de inauguración, al que asistió
un público tan numeroso que colmaba todos
los balcones. En los discursos de apertura,
tres representantes de la feria y dos de la
exposición de arte hicieron breves
alocuciones recalcando el significado del
evento, y su ya larga vida, a partir de
junio del año 2001, cuando tácitamente, en
medio de la represión, los cocaleros de los
Yungas diseñan la estrategia de defender el
mercado legal de la hoja de coca, como
sustento de un proyecto estatal soberano.
Entonces, no se vislumbraba aún el cambio
histórico que representó la transición
democrática a un gobierno indígena y
cocalero, pero hoy se confirma la validez
inobjetable de esta lucha. |
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La
Feria y la opinión pública
La afluencia de la
prensa internacional fue muy intensa, no así la de
la prensa nacional, que brilló por su ausencia. Esto
quizás se deba a que todo asunto relacionado con la
hoja de coca, en los periódicos bolivianos,
corresponde a la sección Seguridad, que no puede
meterse en cuestiones de desarrollo económico y
cultural, en tanto que estas secciones tienen vetada
la inclusión de noticias sobre la hoja de coca. ¡Qué
paradójica esta inercia colonial de nuestra prensa!
El canal 4, radio Qhana, Pachaqamasa y Pachamama,
junto con varias otras radioemisoras locales, fueron
la principal cobertura a nuestras actividades, y
llegaron precisamente al público popular e indígena
que más valora el trabajo de difusión y promoción
que se realiza en la Feria. Pero la página web hizo
lo suyo, y varios grupos y personas de los sectores
medios e intelectuales de La Paz se contactaron con
la Feria a través de este medio. Ya desde el año
2004, la página atrajo a delegados indígenas del
Cauca colombiano y a empresas y grupos
autogestionarios de cocaleros e industriales del
Perú, que ahora también se hicieron presentes. Así,
los comunarios del pueblo Nasa, vendieron el afamado
refresco Coca-Sek, cuyo éxito fue tal que las
últimas botellas tuvieron que rifarse. Pero ellos
también trajeron un afiche que muestra su ya larga
campaña de boicot contra la Coca Cola, bajo el lema
“Porque amo la vida, no consumo Coca Cola”.
Asimismo, las empresas Maná y Coca Sunqu del Perú
ofertaron una variedad notable de productos
ecológicos de muy buena calidad, así como materiales
de campaña (almanaques, el sticker Coma Coca y
muchos material informativo).
La
adhesión de grupos musicales y de teatro, como
Atajo, Rijchariy, Flor de Tani Tani y la Saya
Afroboliviana –entre los primeros- y Warmi
Pachamama y el Grupo Poético Inal Mama –entre los
segundos- convocó a la juventud y amplió el eco de
las consignas, las letras y los significados
culturales de la hoja de coca, en un escenario
auténticamente intercultural y pluralista.
En la
Carpa de los Mil Colores,
esta visión cándida y a la vez madura de la coca por
parte de la gente joven se torna en un poderoso
medio pedagógico frente a los prejuicios y la
campaña insidiosa destinada a deslegitimar la
sagrada planta de nuestros antepasados.
En cuanto a la visión de
la prensa internacional. En su mayoría, se dedicó a
aprovechar las imágenes sin comprometer la
devolución de las mismas a los participantes de la
Feria. La BBC, las televisiones estatales de
Francia, España, Brasil, Argentina, México, Rusia,
entre muchos otros, entrevistaron a reposteras,
panificadores, cocaleros y cocaleras, artistas y
artesanos, llevándose una lectura inédita y plural
de los diversos usos, costumbres y significados que
entraña esta planta tan estigmatizada y poco
conocida en el mundo occidental. Pero en la medida
en que no conocemos sus reportajes, no estamos
seguros de que se usarán en el debido contexto.
Solicitamos a los lectores en el exterior, que nos
envíen periódicamente reportajes y comentarios que
nos muestren la representación que se hizo de la
Feria de la Coca y Soberanía la prensa de otros
países.
La clausura
El día sábado 21 de
enero, debido a un conflicto con la Oficialía Mayor
de Culturas del GMLP, la Feria se vio privada de luz
y conexión de sonido. El concierto de fin de feria,
programado para el lunes subsiguiente, quedaba en
entredicho. Pero pese a la confusión y el
desconcierto generado por esta ruptura, el día
domingo 22 la Feria manifestó todo su esplendor
acogiendo a delegaciones de dentro y fuera de
Bolivia, que habían llegado al país para el
trascendental acto de posesión de Evo Morales.
Estando a una cuadra de la Plaza de los Héroes, la
Feria se convirtió en lugar de descanso y regocijo.
Delegaciones de indígenas colombianos, de aymaras de
la isla Taquile del Perú, cocaleros y cocaleras del
hermano país, amigas de Brasil y la Argentina nos
visitaron, rememorando, muchos de ellos, los
anteriores encuentros de octubre del 2004 en El Alto
y octubre del 2005 en La Paz.
Llegó el lunes, día de
la clausura, y sin el auspicio de la Alcaldía, el
concierto que debía realizarse en la Plaza de los
Héroes se tuvo que trasladar de emergencia a la sede
de la Feria, en la Alonso de Mendoza. Con letras a
mano alzada de Efraín Ortuño y el trabajo de varios
voluntarios, un enorme letrero fue colocado en la
Plaza de los Héroes, para alertar al público sobre
la nueva localización del evento. La ayuda de los
lustrabotas de la Plaza, permitió la exhibición y
protección del letrero hasta las 9 p.m., cuando nos
fue devuelto por estos jóvenes. Así, la consigna
Coca y Soberanía se exhibió en el humilde escenario
lateral de la plaza de los Héroes, iluminado gracias
al aporte voluntario de Luis Guaraní y su equipo.
Así comenzó un acto inolvidable de cierre de la
Feria. Tras el discurso de la hermana Jacinta Mamani,
dirigente cocalera de La Asunta, que instó al
público a seguir luchando por la despenalización de
la hoja de coca, la vigorosa danza de la Saya
Afroboliviana abrió el festejo. El Grupo Poético
Inal Mama, un niño y una niña de corta edad, se
explayaron en su visión de la problemática de la
coca, desde una lectura propia, llena de esperanza y
mensaje de soberanía. La fiesta culminó con el
concierto Rijchariy y Atajo, dos grupos hermanos que
se han sumado a la Campaña Coca y Soberanía desde el
año 2003. Las hermanas del grupo Flor de Tani Tani,
lamentablemente, se quedaron sin participar, por las
limitaciones de tiempo del equipo de luces, pero han
aceptado participar como conjunto estrella en el
ciclo de Ferias que se iniciará el 31 de Marzo en
Cochabamba.
Las fotos que irán
saliendo a partir de la publicación de este reporte
darán una idea más clara que mil palabras, sobre
estas experiencias que vamos acumulando en la
Campaña Coca y Soberanía, y que ahora compartimos
con nuestros lectores. Espero que las disfruten, las
reproduzcan e inviten a mucha gente a la próxima
feria internacional, en octubre del 2006.
Silvia
Rivera Cusicanqui
Co-organizadora
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