PRIMERA FASE DE LA CAMPAÑA
DESPENALIZACIÓN DE LA HOJA DE COCA
En
noviembre del 2003, después de las heroicas
jornadas de septiembre octubre en La Paz y El
Alto, a iniciativa de cocaleros, gremialistas,
fabriles e intelectuales, se lanzó la Primera
Fase de la Campaña Coca y Soberanía. Después de
una fase de recolección de firmas por Internet,
en febrero del 2004 se presentó el documento en
público en la Universidad Pública de Siglo XX,
donde se inició la campaña de recolección de
firmas. Un lamentable y misterioso accidente al
volver de dicho viaje culminó en la paralización
momentánea de la campaña, por las heridas de los
hermanos Dionicio Nuñez y Gabriel Carranza y el
fallecimiento de la compañera Ingrid. A tiempo
de reiniciar esta campaña, agradecemos a la
Pacha por haber preservado con vida a tres
personas que fueron en ese viaje, aunque aún
recordamos acongojados la muerte de Ingrid, cuya
alma invocaremos en Todos Santos.
El
documento que circuló en esos momentos es el
siguiente, y la lista de firmantes llegó a
sobrepasar las 100 personas cuando
momentáneamente debimos dejar la Campaña en
estado de latencia. Al relanzarla ahora, nos
acordaremos siempre de los muertos de Octubre de
ese mismo año, que lloramos en las jornadas de
noviembre.
COCA Y SOBERANIA NACIONAL -
NOVIEMBRE 2003
Los acontecimientos del pasado mes
de octubre han puesto en el tapete de discusión
el tema de la SOBERANIA sobre nuestros recursos
naturales. Esta temática debería incluir no sólo
al gas, sino también la hoja de coca, que está
en la mira de las corporaciones y del gobierno
de los EEUU, quienes buscan provocar una lógica
de enfrentamientos y protestas sociales sin
visos de solución. Es urgente que la sociedad
civil pase de LA PROTESTA A LA PROPUESTA y se
pronuncie activamente en torno a estos temas.
Proponemos un debate nacional en torno a la hoja
de coca, con base en los siguientes puntos.
1. La ilegalización de las zonas “excedentarias
en transición” (Art. 10, Ley 1008) se ha
realizado por imposición norteamericana, a
través del D.S. 24963 del 20-02-1998, titulado
“Estrategia Boliviana de Lucha contra el
Narcotráfico”. Este decreto debe ser impugnado
por las siguientes razones: a) es un decreto
mañoso, que a título de eliminar la
“erradicación compensada” en los hechos
convierte en ilegales a las zonas productoras
del trópico de Cochabamba y a vastas regiones de
los Yungas de La Paz b) fue impuesto
unilateralmente, sin ningún debate público, y c)
es un decreto inconstitucional, pues viola el
primer artículo de la CPE que reconoce los
derechos de las poblaciones indígenas de
Bolivia. También viola la ley 1257 de 1991, que
ratifica el convenio 169 de la OIT y estipula
que ninguna medida estatal que afecte a
intereses indígenas puede promulgarse sin previa
consulta a los directamente afectados. Desde
febrero de 1998, el decreto 24963 se convirtió
en una política brutal contra los cocaleros
indígenas, sin consulta previa con ninguna
organización y sin debate parlamentario.
2. La noción de coca “excedentaria” (Art. 10 de
la ley 1008) no puede ser rígida, ya que el
mercado legal es dinámico y se ha ampliado a la
población urbana, tanto en Bolivia como en los
países vecinos. Sólo en la Argentina, con base
en los datos de DIGECO, se estableció en el año
2000 que existe un consumo legal de la hoja de
coca (bajo la forma de “coqueo” y usos
medicinales, despenalizados por la Ley 23737 de
1989) alcanzando un volumen de 2000 TM anuales,
con un valor en circulante de 50 millones de $us
anuales (ver reportaje en Pulso Nº 118,
26-10 al 1-11-2001). Esta es sólo una muestra de
lo que podríamos exportar como coca legal, con
valor agregado, si es que se emprende una acción
desde la sociedad civil, para obligar al Estado
boliviano a reconocer los derechos indígenas y
cocaleros y a adoptar una estrategia más sensata
y eficaz de lucha contra el narcotráfico.
3. En las últimas luchas sociales se pudo
apreciar un masivo consumo de hoja de coca, que
se convirtió, junto con el GAS, en un emblema de
la dignidad y la soberanía nacional. Es
necesario que la sociedad civil se pronuncie
para generar una amplia demanda de revisión de
la Ley 1008, el cese de la erradicación forzosa
y la realización de un estudio independiente e
idóneo, sin ingerencia norteamericana, acerca de
la magnitud y potencialidad del mercado legal,
hasta lograr la adopción de una política
soberana de parte del Estado boliviano.
4. Es necesario aprovechar la coyuntura de
visibilidad internacional que logró nuestro país
a raíz del último levantamiento indígena y
popular, para reinstalar en la agenda el tema de
la hoja de coca, no como un asunto sectorial que
afecta sólo a los productores, sino también al
vasto mercado interno que vive de la hoja de
coca, así como a los cientos de miles de
consumidores que hay en Bolivia y los países
vecinos. Defender la hoja de coca como un
consumo legítimo y una MEDICINA NATURAL INDIGENA,
de Bolivia hacia el mundo, es una prioridad que
debe articular a las organizaciones sociales y
partidos políticos de vocación soberana, para
introducir esta temática en el Parlamento, así
como en el Referéndum y la Asamblea
Constituyente.
5. Convocamos a las diferentes organizaciones y
entidades de la sociedad civil (sindicatos,
juntas vecinales, autoridades originarias,
pueblos indígenas, colegios profesionales,
universidades, empresarios e intelectuales
independientes, bancadas del MAS y del MIP,
concejales y diputados uninominales que respetan
a sus electores), a consultar con sus bases y
pronunciarse democráticamente en torno a los
siguientes puntos:
a. Si los bolivianos tenemos o no el derecho a
definir soberanamente la política en torno a los
recursos naturales, como es la hoja de coca,
rechazando la imposición del D.S. 24963 y
exigiendo la revisión de la Ley 1008.
b. Sabiendo que, ni aunque muera la última
familia cocalera, se acabará el problema de las
drogas en los países opulentos, si podemos o no
permitir que nuestra sociedad se desangre en
cumplimiento de una política que no sólo es
ineficaz sino inhumana e irracional. Es
necesario pronunciarse, como bolivianos,
respecto a si consideramos o no que la hoja de
coca es una droga, y si tenemos o no derecho a
consumirla, comercializarla como medicina
natural y exportarla a los mercados mundiales,
con valor agregado (mates, tónicos, dentríficos,
chicles, etc.), como el modo más eficaz de
evitar que entre en el circuito ilegal del
narcotráfico.
c. La política antidrogas dictada a Bolivia por
el gobierno de los Estados Unidos, no ha
ocasionado más que daños y la muerte de cientos
de compatriotas, la criminalización de regiones
enteras y una espiral de violencia estatal, que
resulta incompatible con los postulados de la
democracia. Es necesario pronunciarse si los
derechos humanos de la gente boliviana deben o
no ser defendidos por el Estado en contra de la
prepotencia de los Estados Unidos, que insiste
en su postura erradicadora sin tomar en cuenta
la importancia cultural y económica que tiene
para Bolivia la producción y el consumo de la
hoja de coca.
d. La política internacional del gobierno
boliviano ha estado marcada en estas dos décadas
por el servilismo y la puesta en marcha de
políticas represivas y contrarias a los
intereses del país. Es necesario exigir la
adopción de una política internacional soberana
y de una estrategia boliviana de lucha contra el
narcotráfico que tome en cuenta las demandas de
los productores, comercializadores y
consumidores de la hoja de coca, y que permita
desmantelar los instrumentos de la guerra sucia
de los Estados Unidos contra nuestro pueblo, que
se ha encerrado en la “opción cero” y en la
erradicación forzosa de la hoja de coca,
alimentando los males que dice combatir.
POR UN DEBATE TRANSPARENTE Y SOBERANO EN TORNO A
LA HOJA DE COCA
Dionicio Núñez Tancara - c.i.
Silvia Rivera Cusicanqui – c.i. 347136 L.P.
Rafael Archondo - c.i. 499277 L.P.
Oscar Olivera Foronda c.i. 801640 cbba.
Jorge Hurtado G. c.i. 105423 LP
Herlan Ayreyu Cuéllar c.i. 3199156 S.C.
Filomena Nina Huarcacho c.i.
Ruth Flores Pinaya c.i.
Esteban Ticona Alejo c.i.
Cristina Bubba Zamora – c.i. 1027008 Sucre
Walter Guzmán – c.i. 2299049 L.P.
Juan Espinoza Del Villar c.i. 990522 Cbba.
Carolina Loureiro - c.i. 4330544 L.P.
Humberto Mamani Capchiri c.i.
Vitaliano Soria Choque c.i.
Alfonso Hinojosa Gordonava c.i. 3596789 Cbba
Hugo Rodas Morales C.I. 2715282 L.P.
Javier Buitrago Fernández C.I. 1075348 Sucre
Claudia Fernández - c.i- 2539966 L.P
Edgar Ramos Andrade. CI. 4791559 LP
Fernando Puente Cainzo C.I.: 2236647
Theo Roncken C.I. 4408988 Cbba.
Rossana Barragán CI 848847Cbba.
Bettina Schorr pasaporte: 2335084498,
nacionalidad alemana
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