KOKA
MAMA
Hugo
Blanco (Chajchador y excocalero)
Agradezco a quienes colaboraron con
este folleto
Me ha servido
mucho el libro “HABLAN LOS DIABLOS”
editado recientemente y no
debidamente difundido. Está escrito
por cuatro incansables defensores de
la coca: Hugo Cabieses, Baldomero
Cáceres, Róger Rumrril y Ricardo
Soberón. Espero que me disculpen,
como no soy académico no anoto
citas.
Otro libro muy
bueno que he usado es “La coca.....
tradición, rito, identidad” editado
en México, 1989 por el prestigioso
“Instituto Indigenista
Interamericano”.
Además he
usado datos de internet, incluyendo
noticieros yanquis y otras
publicaciones como la revista
“Opción Ecológica.
Los heroicos
transformadores de la coca también
me ayudaron.
Por otra parte me
he valido de mi larga experiencia
como cocalero y como chajchador,
comparto mi vida diaria con
cocaleros y chajchadores.
A todos ellos
gracias por compartir la lucha en
defensa de la hoja sagrada.
INTRODUCCIÓN
Estamos en una
guerra en defensa de los intereses
del pueblo peruano y de nuestro
medio ambiente, en contra de las
grandes empresas
multinacionacionales,
fundamentalmente las representadas
por el imperialismo de los Estados
Unidos y sus sirvientes nacionales:
Gobierno, Parlamento. Poder
Judicial, Fuerzas Armadas, Policía y
la gran prensa.
Uno de los
principales aspectos de esta lucha
es en defensa de la rica
biodiversidad con la que la
naturaleza dotó a nuestro suelo y a
nuestro mar. Esa biodiversidad que
educó a nuestros antepasados a lo
largo de 10,000 años, produciendo
culturas agrícolas elevadas que
domesticaron 182 especies vegetales,
entre ellas las 6 especies de papa
con más de 2,000 variedades. Nuestro
pueblo usa 4,500 especies de plantas
medicinales.
Esa biodiversidad
y nuestra milenaria herencia
cultural agrícola son nuestro gran
tesoro para la atención de nuestra
salud en el aspecto alimenticio y en
el medicinal. Además son un fuerte
potencial económico poniéndolos al
servicio de la humanidad.
Esa riqueza
nuestra es agredida por las empresas
multinacionales que lo único que
buscan es aumentar sus caudales en
la forma más rápida posible, no les
importa si mueren la naturaleza y el
pueblo peruanos. Depredan
terriblemente nuestro medio ambiente
a través de la minería y la
extracción de hidrocarburos, de la
pesca de arrastre y sus fábricas de
harina de pescado, del arrasamiento
de la selvas para extraer madera, de
las fumigaciones con herbicidas,
etc.
Por eso luchamos
contra la minería depredadora,
contra el Tratado de Libre Comercio
con EEUU que entre otros males
traería el saqueo de nuestra
biodiversidad, contra el saqueo del
mar y del Amazonas.
Un aspecto muy
importante de esta lucha es la
defensa del “architónico del reino
vegetal” como llamó a la coca el
científico forjador del Perú
republicano Hipólito Unanue.
Nuestros
antepasados, grandes conocedores de
la rica biodiversidad, tuvieron un
respeto especial por la coca. Esto
por sí mismo nos muestra la
importancia de ella para nuestro
futuro. Además, naturalmente,
debemos defenderla como un emblema
de nuestra cultura.
No tiene
absolutamente ningún sustento
científico la condena a la coca. Eso
lo sabe muy bien el imperio del
norte, así como sabía muy bien que
Irak no tenía armas de destrucción
masiva. Usó su mentira al respecto y
la “lucha contra el terrorismo” para
cubrir su avidez por el petróleo. En
esa misma forma usa su “lucha contra
el narcoterrorismo” para encubrir su
voracidad por el AGUA del Amazonas,
superior a la que tiene por nuestros
hidrocarburos, madera y
biodiversidad. La mentira que usa
como arma para combatir la coca es
pregonar que “coca es igual a
cocaína”, tan falsa como “las armas
de destrucción masiva” de Irak.
En esta guerra
del imperio contra nuestro pueblo y
nuestro suelo, como de costumbre, el
Gobierno, el Parlamento, el Poder
Judicial, las Fuerzas Armadas, la
Policía, los grandes medios de
comunicación, nominalmente
“peruanos”, están al servicio del
imperio contra el pueblo y la
naturaleza peruanos.
A la cabeza de la
lucha por la defensa de la coca está
el movimiento de los cultivadores de
ella. No debemos dejarlos solos, el
apoyo pasivo de los campesinos
chajchadores debemos convertirlo en
apoyo activo. Los que transforman la
hoja de coca también constituyen un
baluarte ya que objetivamente están
demostrando que coca no es
cocaína.
El apoyo que dio
la población urbana de Lima al
movimiento cocalero nos alienta.
Sabemos que la
lucha contra la avidez del imperio
por apoderarse de la fuente acuífera
del Amazonas y contra sus sirvientes
peruanos será larga y dura, sin
embargo somos optimistas,
consideramos que la conciencia
anti-imperial crece, notamos que
nuestro orgullo de identidad crece,
así como la solidaridad nacional e
internacional con los pueblos
originarios y la defensa de sus
culturas, sabemos que poco a poco
educaremos a nuestro pueblo y a los
otros pueblos del mundo en que
coca no es cocaína y que ellos
aprenderán que Hipólito Unanue,
tenía razón cuando dijo hace más de
dos siglos que la coca es el
“architónico del reino vegetal”.
Parte importante
de esta lucha es el combate por la
libertad de Nelson Palomino.
Parafraseando un
dicho de las compañeras feministas,
afirmamos:
No habrá
liberación de la coca sin liberación
del imperio.
No habrá
liberación del imperio sin
liberación de la coca.
HISTORIA
El uso de la hoja
de coca (eritroxylon coca)
por las poblaciones andinas,
amazónicas y costeñas tiene una
antigüedad de 6,000 años. Hay datos
que muestran sus uso desde Chile y
Argentina hasta las islas del Mar
Caribe.
Ha acompañado a
las diversas culturas de la zona.
Su uso
fundamental históricamente ha sido
(en quechua) el “chajchay”, “hallpay”,
“aculliy”, que no es
masticación, sino ingestión de la
saliva que se ha mezclado con la
coca.
Su uso no estaba
restringido como algunos dicen,
había comunidades de las quebradas
de la sierra que tenían por turno a
parte de su gente en la puna criando
alpacas y a otra parte en la “ceja
de selva”, en la cordillera
oriental, cultivando coca. Se
conocían dos tipos: “tupac coca”
preferido por las castas
privilegiadas y “mama coca”
usada por el resto del pueblo.
Era la hoja
sagrada. En el Museo de Oro de
Bogotá se puede ver maravillosas
muestras de orfebrería que
sustituían a los corrientes
“poros”, “calabazas” o “mates”usados
para la cal que acompaña a la coca
en algunas regiones (en otras usamos
la “llift’a” que es ceniza
de ciertas plantas amasada con
chicha y secada al sol).
Acompañó a las
culturas que domesticaron 128
especies vegetales y crearon más de
2,000 variedades de papa, a los
constructores del Tawantinsuyo,
un estado que abarcaba
territorios de actuales seis países,
en el que la agricultura estaba
planificada por cuencas y
microcuencas, tenían distribuidos
almacenes de alimentos en todo su
territorio, en el que no existía
hambre ni miseria.
Acompañó a los
constructores de Machupicchu,
Saqsaywaman y otros
monumentos que causan el asombro de
gente de todo el globo.
Es incoherente
admirar nuestras culturas nativas y
considerar nociva a la hoja de coca
que las acompañó.
¿O se piensa
que todo lo acá expuesto fue hecho
por retardados mentales embrutecidos
por la hoja de coca durante
milenios?
Los invasores
tuvieron dos actitudes frente a la
coca:
Los persecutores
de “hidolatrías” que acometían
contra ella por su carácter de hoja
sagrada.
Los que
aprovecharon el aprecio que nuestra
población tenía por la hoja y su
calidad de energizante para explotar
en forma inhumana el trabajo
indígena.
Con el
advenimiento de la república el
sistema del latifundio semifeudal o
gamonalismo que gozó de muy buena
salud en el Perú hasta la década del
60 del siglo pasado continuó usando
la coca para oprimir al campesinado
indígena.
Por esta razón,
mucha gente de buena voluntad, como
lo hizo Bartolomé de las Casas,
considera que el chajchado debe
desaparecer para bien del
campesinado indígena. A pesar de que
siempre que he estado en el campo
serrano he chajchado coca, yo opiné
lo mismo durante un tiempo engañado
por conclusiones seudo-científicas,
por eso comprendo a quienes por
buena voluntad opinan así y les pido
que re-examinen su posición con un
criterio verdaderamente científico,
experimental: antropológico,
histórico, farmacológico, médico.
SIGNIFICADO DE LA COCA EN NUESTRA
CULTURA
RITUAL
Es la hoja
sagrada, tiene un gran significado
ritual, religioso, está presente en
toda ceremonia importante: “pago a
la tierra”, “pago a papa mama”,
ofrenda a una waka (lugar
sagrado), ofrenda de los caminantes
a una apacheta (abra de una
montaña por donde pasa un camino), “chujcha
rutukuy” (corte de pelo, bautizo
indígena), está presente en el
entierro, en el pedido de mano, en
la boda, en el estreno de una casa,
etc.
SOCIAL
Acerca a la gente
entre sí (lo contrario que la
cocaína), el/la que invita y el/la
que recibe se sienten ligados/as,
aunque sea la primera vez que se
ven.
Es indispensable
en el trabajo colectivo para
beneficio colectivo (faena) y en el
trabajo colectivo de reciprocidad (ayni).
En el trabajo de
la mañana y en el de la tarde hay
una pequeña pausa intermedia para
pijchar coca, que precisamente se
llama hallpa de la mañana o
de la tarde.
Está presente en
la tertulia nocturna alrededor del
fuego, en el cruce en el camino de
personas aunque sean desconocidas.
También funciona
como moneda, lo que muestra su
valor.
MEDICINAL
Es buena para el
mal de altura o soroche.
Tiene acción
anestésica local. Se emplea contra
los dolores de muelas y en emplastos
para calmar el dolor producido por
quemaduras, heridas y excoriaciones
extensas.
También se usa
contra molestias gastrointestinales:
dolor de estómago, diarreas,
indigestión, cólicos, etc.
Evita la caries.
Hemos citado lo
que dijo Unanue hace más de dos
siglos, ahora citemos lo que en 1981
dice un científico moderno, Andrew
T. Weil en el artículo “The
Terapeutic Value of Coca in
Contemporary Medicine” (El Valor
Terapéutico de la Coca en la
Medicina Contemporánea) publicado en
Journal of Ethnofarmacology
(Periódico de Etnofarmacología)
número 3.
“Se muestra útil
en el tratamiento de variados males
gastrointestinales, mareos y fatiga.
Puede utilizarse como complemento en
programas para reducción de peso y
acondicionamiento físico. Se
aprovecha también como antidepresivo
de acción rápida. Es valiosa en el
tratamiento de la dependencia hacia
estimulantes mayores. La coca regula
el metabolismo de carbohidratos de
una manera única, y puede facilitar
una nueva aproximación terapéutica a
la hipoglicemia y a la diabetes
melitus. Su administración crónica
en dosis bajas parece normalizar las
funciones del cuerpo. En su forma
de hoja no produce toxicidad ni
dependencia. La coca puede
administrarse como goma de mascar o
tableta para chupar que contenga un
extracto integral de la hoja,
incluyendo sus alcaloides, sabores
naturales y nutrientes”. (Las
cursivas son nuestras).
El italiano
Angelo Mariani instaló un “Santuario
de Mama Coca” en París, uno de sus
preparados fue el “Vino de los
Incas” de propiedades euforizantes,
antifatigantes, antidepresivas, etc.
Fue ingerido por el zar de Rusia,
Abraham Lincoln, Mark Twain, el
presidente de EEUU Mac Kinley, Tomás
Edison, la princesa de Gales,
Alejandro Dumas. Anatole France dijo
“Difunde un sutil fuego en el
cuerpo”. Emilio Zola lo llamó “El
elixir de la vida”. Julio Verne
manifesó “Puede alargar la vida
humana cien veces”. Los papas Pio X
y Leon XIII confirieron a Mariani el
título de “Benefactor de la
Humanidad”.
Precisamente John
Styth Pemberton, en 1980, para poder
patentarlo en EEUU modificó el
brebaje de Mariani y registró un
“Vino de coca, tónico y estimulante
ideal” ....que con pocas
modificaciones es la actual Coca
Cola.
ALIMENTICIO
Es más rica que
otros alimentos de la región andina
en los siguientes nutrientes:
Por 100 gr. de
coca: Proteínas 19.90 gr. Calcio
2097 mg. Hierro 9.60 mg. Fósforo
363.00 mg. Vitamina A 9,000 U.I.
Vitamina E 44.10 mg. Vitamina B1
(tiamina) 0.30 mg. Vitamina B2
(riboflavina) 1.72 mg. Vitamina B3 (niacina)
83 mg. Vitamina C 1.50 mg.
Tiene más calcio
que la leche y más hierro que las
espinacas, tiene igual cantidad de
fósforo que el pescado.
Muchos de esos
nutrientes no los aprovechamos
cuando chajchamos y botamos el
hanch’u. En la harina de coca sí
ingerimos todos ellos.
ENERGIZANTE
Da fuerzas para
el trabajo, para una larga caminata,
para mantenerse despierto. Ninguna
experiencia médica ha demostrado que
esto sea nocivo para la salud. Yo la
he usado desde mi época de
estudiante y cuando he trabajado y
he caminado en el campo, fui
cocalero durante años y soy
chajchador cada que puedo. Nunca me
creó hábito como sí lo hicieron el
cigarrillo y el café. Cuando vivo en
un lugar donde no hay coca, ni
recuerdo de ella.
COCAÍNA
En 1860 el
químico austriaco-alemán Albert
Nieman aisló uno de los 14
alcaloides que tiene la coca y lo
bautizó como cocaína.
Sigmun Freud la
defendió para diversos usos, luego
señaló su peligrosidad por la
adicción.
La mínima
cantidad de cocaína ingerida en el
chajchado, que pasa por el aparato
digestivo, es una cosa, y otra la
cocaína pura que al aspirarse va a
los pulmones y de ahí directamente a
la sangre.
La cocaína tiene
usos farmacológicos benéficos, el
doctor Fernando Cabieses, Director
del museo Peruano de la Salud y del
Instituto Neurológico de Lima,
señala que “Durante situaciones de
estrés o de fatiga, la glicemia
disminuye; y una forma de combatir
el estrés es subiendo el nivel de
glucosa”, lo que hace la cocaína al
movilizar las reservas de glucosa y
aumentar el nivel de ésta en la
sangre.
(A propósito me
han dicho que sólo un reducido
número de países ricos tiene el
permiso para producir cocaína y que
no están entre ellos Perú ni
Bolivia, productores de coca, es
interesante averiguar esto).
¡Por supuesto que
estamos en contra del nocivo uso que
le dan los pobres drogadictos y del
narcotráfico capitalista que les
hunde!
El profesor y
escritor boliviano Antonio Díaz
Villamil trasmite el relato que
escuchó una noche en la puna de un
grupo de indígenas que chajchaban
coca antes de dormir a la
intemperie: Cuando llegaron los
españoles y oprimieron a los
indígenas, un viejo adivino imploró
al Sol que ayudara a su oprimido
pueblo. El Sol le mostró plantas de
coca que acababa de crear y le dijo
todas las virtudes de la hoja. El
viejo reunió a sus compatriotas, les
relató lo que el Dios Sol le había
dicho y agregó “Y cuando el blanco
quiera usar esas hojas le sucederá
todo lo contrario. Lo que para
vosotros será la fuerza de la vida
para vuestros amos será vicio
repugnante y degenerador. Mientras
que para vosotros los indios será un
alimento casi espiritual, a ellos
les causará la idiotez y la locura”.
¿Será que se está
cumpliendo la profecía?
COCA
Y CIENCIA
Al parecer los
defensores de la coca ya tuvieron
que enfrentarse con la seudo ciencia
desde hace más de 200 años.
En 1794 Hipólito
Unanue (médico, botánico,
climatólogo, forjador del Perú
Republicano) en su “DISERTACIÓN
SOBRE EL ASPECTO, CULTIVO, COMERCIO
y virtudes de la famosa planta del
Perú nombrada COCA”, luego de hacer
una cita de Linneo en que alude a la
experiencia como método para todos
los usos de las plantas, comenta:
“He aquí una
regla sólida que nos conducirá con
seguridad en nuestras inquisiciones.
Principiaremos por la experiencia,
que debe ser el fundamento de todos
los raciocinios y resultados
fisiológicos. En faltando ella son
vanas en la Física (en esa época la
Física abarcaba otras ciencias que
posteriormente se independizaron)
las conjeturas del entendimiento
humano. Por eso los bárbaros que
consultaron a la primera, mientras
que los más célebres Doctores
perdieron el tiempo en la segunda,
han hecho más progresos, adelantado,
y enriquecido la materia médica, que
las Escuelas de todas las edades.”
“Experientia.
Los hechos incontestables que
nos ofrece la experiencia cerca de
las virtudes de la Coca, deben
considerarse con respecto á los
cuerpos sanos y a los enfermos. En
los sanos presentan los siguientes.
Es constante que nuestros Indios
serranos. Que son de los que mas
usan de la Coca están expuestos á
los mas duros trabajos de la
tierra.” Luego hace una descripción
de todos los trabajos e inclemencias
de la naturaleza que debía soportar
la población indígena: En las minas,
“en las postas que corren de
correos”, “Quando practican la
arriería”, cuando “apacentan su
ganado” en la inclemente puna y en
el hielo, “Quando necesitan regar
sus heredades por la noche, aunque
sea en el rigor del Invierno, y en
los lugares mas elevados, se
mantienen metidos en el agua con sus
mugeres, tolerando las noches más
borrascosas.”
“Para oponerse a
todas estas miserias, e inclemencias
no tienen mas alimento que un puñado
de maíz, otro de papas, y una chuspa
de Coca.” Y continúa con la
descripción de muchas otras
experiencias. Luego: “Pero es
menester hacer las siguientes
observaciones: 1ª el indio es voraz
en el comer siempre que se halla al
lado de un Español franco: 2ª muchos
Españoles no pudiendo tolerar el
trabajo é intemperie de las minas se
han dado al uso de la coca, con que
han conseguido la resistencia
herculea de los Indios: 3ª quando
estos abandonan el uso de la Coca,
aunque mejoren de alimento, pierden
su antiguo vigor y tolerancia:”
Continúa mostrando más experiencias
y luego “Los hechos relativos a los
cuerpos enfermos que ofrece la
experiencia en el uso de la Coca son
estos. Afianza, y conserva la
dentadura: tomada en forma de thé
mueve la transpiración, y alivia las
asmas humedas: en esta misma forma,
o mascada, restaura el vigor del
estómago, disipa las obstrucciones,
promueve el vientre, y cura los
cólicos estercorosos. Aplicada
exteriormente por frotación y
emplastro, modera, ó extingue los
dolores tópicos que origina el
reumatismo causado por el frío.”
Condena el
concepto prejuicioso “culpable la
coca en tanto culpable el indio”.
Con ese criterio
rigurosamente científico, llega a la
conclusión rotunda: “La luz que
nos ministra la experiencia y el
análisis manifiesta ser la coca el
architónico del reino vegetal” .
Siguiendo el
método de Unanue que estudia el uso
de la coca a fines del virreinato,
contemplemos la sociedad
precolombina, no es éste el lugar
apropiado para hablar de esas
extraordinarias culturas coqueras lo
que ocuparía muchas páginas, me
conformo con repetir lo que dije
arriba:
“Acompañó a las
culturas que domesticaron 128
especies vegetales y crearon más de
2,000 variedades de papa, a los
constructores del Tawantinsuyo,
un estado que abarcaba
territorios de actuales seis países,
en el que la agricultura estaba
planificada por cuencas y
microcuencas, tenían distribuidos
almacenes de alimentos en todo su
territorio, en el que no existía
hambre ni miseria.”
“Acompañó a los
constructores de Machupicchu,
Saqsaywaman y otros
monumentos que causan el asombro de
gente de todo el globo.”
“Es incoherente
admirar nuestras culturas nativas y
considerar nociva a la hoja de coca
que las acompañó.
¿O se piensa
que todo lo acá expuesto fue hecho
por retardados mentales embrutecidos
por la hoja de coca durante
milenios?”
Veamos un informe
de este año que aparece en la
revista Opción Ecológica:
“En el Foro
Internacional Una Semana de Paz con
la Coca, realizado en la Universidad
de San Marcos del 4 al 8 de abril
del 2005, el Dr. Fernando Cabieses
explicó los experimentos científicos
realizados por él y colaboradores en
los efectos del consumo de la hoja
de coca en seres humanos y detalló
consumida por vía oral (acullico,
mate, harina e incluso como cocaína
pura), las concentraciones de
cocaína en la sangre nunca
sobrepasan 5 nanogramos por
litro, dando solamente un efecto
energizante y de supresión del
hambre y de la sed. Una vez que
termina la ingestión de coca en 3
minutos una enzima de la sangre
destruye toda la cocaína
convirtiéndola en egnonina,
devolviendo el apetito y la sed al
acullicador.”
“Hicieron la
prueba de acullicar 24 horas
seguidas. Nunca consiguieron pasar
los 5 nanogramos. Para
conseguir el efecto estimulante de
“droga” es necesario sobrepasar los
90 nanogramos, y esto
sólo se consigue por vía
intravenosa, aspiración y fumado del
clorhidrato de cocaína.”
“Por
vía dérmica la cocaína es
anestésica, recuerde sus visitas al
dentista”
Una observación
científica que cualquiera puede
experimentar:
En el informe
preparado a pedido del Instituto
Indigenista Interamericano para la
Conferencia Interamericana
Especializada sobre Narcotráfico
celebrada en abril de 1986 en Brasil
en cumplimiento del mandato de la
Asamblea General de la OEA, se
señaló “....... el principio básico
de la de la farmacocinética: desde
el agua hasta la droga más compleja,
el efecto obtenido no depende de la
dosis total ingerida, sino de la
rapidez con que ésta sea incorporada
o eliminada del organismo. La
cantidad de agua que un hombre
normal bebe en una semana puede ser
mortal si se ingiere en media hora”.
Veamos los
métodos de los detractores:
El psiquiatra
Carlos Gutiérrez Noriega teorizó en
forma extensa contra la coca. Mostró
experimentos que hizo con grupos de
presos. Sobre esto, como ex-preso en
la cárcel del Cusco, en 1959 ó 60,
cuando no estaba prohibida la coca
en las prisiones, tengo algo que
decir: Cuando chajchaba con
campesinos presos, se hacía el mismo
ambiente de fraternidad como cuando
lo hacíamos en el campo, el único
efecto que sentíamos era el social
de acercamiento grupal. En cambio
cuando chajchaba con amigos “choros”
(ladrones) urbanos que sólo
chajchaban en la prisión, el
ambiente era diferente, comenzaban a
“volar” un poco al meter el primer
puñado de coca en la boca. En ambos
casos lo determinante era la actitud
mental, los campesinos se sentían
juntos y fraternos como cuando están
en el campo, en cambio los choros
urbanos se hacían la ilusión de
estar drogándose.
La Comisión de
Estudio de las Hojas de Coca de
Naciones Unidas de 1949 fue
presidida por el Director de la
American Pharmaceutical
Manufacturers Association
(Asociación Americana de Fabricantes
Farmacéuticos, se entiende que no
era americana sino yanqui). Mejor
presidente para lanzarse contra la
coca era difícil de encontrar, ya se
sabe el odio que tienen los
laboratorios farmacéuticos a la
medicina natural.
Como no podía ser
de otra manera la comisión se basó
en los estudios “científicos” de
Carlos Gutiérrez Noriega que hizo
muchos “experimentos de laboratorio”
del estilo del arriba mencionado.
Los miembros de
la Comisión vinieron brevemente a
Perú y Bolivia, en las minas
entrevistaron a ingenieros,
capataces, psiquiatras, o sea a sus
congéneres racistas, por supuesto no
se entrevistó fundamentalmente a
“los indios”, cuando se hacía se
tomaban sus informes como
“creencias”, “supersticiones”. Se
refirieron a “los perjuicios
económicos y sociales” del
“akullicuy” colectivo, comenzando
por el tiempo de jornada laboral que
se pierde al realizarlo.
No pudiendo
desconocer el contenido vitamínico
de la hoja, concluyeron “ello no
significaría en ningún caso
considerar adecuado el satisfacer
los requerimientos vitamínicos
mediante la masticación de hojas de
coca, pues una vez más debe
subrayarse que la toxicidad de
dichas hojas, debido a su contenido
de cocaína, nunca permitirá que sean
empleadas sin peligro como
alimento”.
Llegan a la
conclusión de que “la Comisión desea
hacer constar que el hábito de la
masticación de la hoja de coca
también es peligroso porque las
hojas contienen una sustancia
tóxica, la cocaína.”
Basado en ese
informe se realizó la Convención de
Ginebra que determinó la política
anticoca en Perú y Bolivia.
No somos los
indígenas de Perú y Bolivia los que
sabemos qué es bueno o malo para
nosotros, eso lo saben los gringos
buenos del norte que nos hacen el
favor de cuidar nuestra salud, para
lo cual a veces hasta tienen que
matarnos, por supuesto con mucho
dolor por parte suya.
RACISMO Y COCA
(Datos tomados
fundamentalmente de Baldomero
Cáceres)
El 15 de octubre
de 1492, tres días después de
desembarcar, Cristóbal Colón anota
en su diario “hojas secas que deben
ser cosa muy preciada entre ellos
porque ya me trajeron en San
Salvador de ellas”. En esta actitud
indígena vemos la fraternidad humana
de los “salvajes”.
Hernando Colón en
1539 la califica de “cosa muy
bruta”.
Américo Vespucio
en 1504 escribió “una hierba verde
que rumiaban continuamente como
bestias ....... maravillados de tal
cosa no podíamos entender el secreto
ni con qué fin lo hacían”
Cieza de León en
1553 luego de señalar la versión
indígena sobre sus efectos, dice
“creo yo que algo lo debe causar,
aunque más me parece una costumbre
viciada y conveniente para semejante
gente que estos indios son.”
El rey en Real
Cédula (1569): “A nos se nos ha
hecho relación, que del uso y
costumbres que los indios de esas
tierras tienen en la granjería de la
coca, se siguen inconvenientes, por
ser mucha parte para sus idolatrías,
ceremonias y hechicerías, y fingen
que trayéndola en la boca les da
fuerza, lo cual era ilusión del
demonio según los experimentados”.
Como vemos a
diario, ese largo y racista
exterminio de idolatrías subsiste
hasta ahora con el nombre de “lucha
contra la droga” (debieran llamarla
“exterminio de cultura”).
La defensa de la
coca también es antigua.
Naturalmente que los primeros fueron
los usuarios, la población indígena
americana.
El Inca Gracilaso
de la Vega en sus “Comentarios
Reales” le dedica un capítulo que
inicia: “No será razón dejar en el
olvido la hierba que los indios
llaman cuca y los españoles coca,
que ha sido y es la principal
riqueza del Perú para los que la han
manejado en tratos y contratos:
antes será justo se haga larga
mención de ella, según los indios la
estiman por las muchas y grandes
virtudes que de ella conocían; y
muchas más, que después los
españoles han experimentado, en
cosas medicinales.”
Francisco Martín
fue un español que se integró en la
vida de una aldea indígena en la
zona de Maracaibo (1529-1531),
naturalmente pijchaba coca y
continuó haciéndolo cuando retornó
con los españoles.
Matienzo en 1567
señala “Querer que no haya coca
es querer que no haya Perú”.
Hoy, 2005, ratificamos esa
afirmación aunque por motivos
diferentes, pues él lo hacía por su
imprescindibilidad para el trabajo
indígena en provecho de los
españoles.
La rebelión
también tuvo sabor a coca: Juan
Santos Atahuallpa, el revolucionario
anterior a Tupac Amaru, andaba
repartiendo coca “diciendo que es
hierba de Dios”. Tupac Amaru era
propietario de cocales y Tupac
Catari, el boliviano, era conocido
como “un indio viajero de coca y
bayetas”, recordemos que cuando lo
iban a ejecutar dijo “Volveré y seré
millones”, está cumpliendo su
promesa, somos millones los coqueros
rebeldes en Bolivia y Perú.
La Convención
Única de Estupefacientes de 1951
organizada por las Naciones Unidas
marca un hito importante en la
represión imperialista a la hoja de
coca, no distingue coca de cocaína,
no menciona que en el Perú y Bolivia
hay una numerosa población indígena
que usa la hoja tradicionalmente. En
1961 en el llamado Tratado de Viena,
se repite lo mismo.
En 1979 Ralph
Bolton, del Instituto de
Antropología Social de la
Universidad de Trondheim, manifestó:
“Las decisiones adoptadas por
políticos y burócratas de diversas
nacionalidades que tratan de
prohibir el consumo de la coca, son
una violación de los derechos
humanos básicos de los pueblos
andinos de habla Quechua y Aymara
que desean mantener su cultura,
practicar su religión, conservar su
identidad y proteger su bienestar
físico, es decir, ejercer su derecho
de supervivencia biológica y
cultural. El programa de
erradicación de la coca es en sus
efectos, aunque quizás no en su
intención, es una forma sofisticada
de etnocidio”.
EL
IMPERIO Y LAS DROGAS
Estados Unidos se
erige como juez mundial que califica
el grado de combate o no al
narcotráfico que desarrollan los
países del globo.
Hace poco
descalificó a Birmania y Venezuela
acusándolos de no combatir
eficientemente el narcotráfico. ¿Por
qué Venezuela? Porque expulsó a los
funcionarios de la DEA (agencia
norteamericana antidrogas) que
funcionaban como espías para el
socavamiento del gobierno de Chávez.
Sin embargo,
el país que merece ostentar la
medalla de oro por el impulso al
narcotráfico es Estados Unidos, pues
con su agresión a Afganistán, en
poco tiempo ha logrado que este país
ocupe el primer puesto como
exportador de opio.
EEUU ocupa uno de
los primeros puestos, si no el
primero, en el consumo de drogas.
Una investigación
del Centro Nacional sobre Adicción y
Abuso de Substancias (CASA por su
siglas en inglés) de los EEUU,
destaca que un 41% de los jóvenes
estadounide3nses que asisten a las
escuelas secundarias consumen
drogas, cifra que aumentó al 47% en
los pre-universitarios.
El 62% de los
estudiantes de secundaria asiste a
centros donde circulan
estupefacientes, comparado con un
44% en 2002. Esto significa que en
setiembre de este año 10.6 millones
de estudiantes de secundaria
volvieron a escuelas en las cuales
“se encuentran, se usan, se guardan
y se venden drogas”, comentó el
presidente de CASA, Joseph Califano.
Los dos hijos de
Jeb Bush, hermano de George y
gobernador de Florida han tenido
problemas con la policía por
problemas de drogas.
El 29 de agosto
de este año Washington anunció una
campaña nacional contra la
producción y tráfico de
metanfetamina, cuyo consumo se ha
convertido en una epidemia en el
país. Los secretarios (ministros) de
Salud y Justicia y el director de la
política antidrogas de la Casa
Blanca dieron una conferencia de
prensa anunciando que más de 12
millones de estadounidenses han
tomado alguna vez metanfetamina, de
los cuales un millón y medio son
consumidores habituales. Esta droga
es fabricada de forma casera a
partir de medicinas que se venden
sin receta.
Esto nos hace ver
que aunque no hubiera ni un gramo de
cocaína ni opio en el mundo, el
pueblo yanqui continuaría
drogándose.
¿Y por qué es
así?
Pensemos que la
niñez y la juventud de ese país son
educados por mamá computadora y papá
televisor que les dan lecciones de
sexo pervertido y violencia. Por eso
frecuentemente nos enteramos de que
un alumno mató a compañeros
estudiantes a balazos.
¿Y por qué no los
atienden sus padres biológicos?
Porque ellos no
tienen tiempo pues deben trabajar
mucho para comprar el automóvil
último modelo y otras cosas que les
ordena papá televisor, pues de lo
contrario serían muy mal vistos por
el vecindario y las amistades.
Además jóvenes y
adultos deben andar muy deprimidos
por la ingratitud del mundo, que a
pesar de los esfuerzos de su país
por democratizar todos los lugares
de la tierra los habitantes de ésta
les odian, les vuelan las torres
gemelas, les matan en Irak y
Afganistán y les brindan todo tipo
de manifestaciones de repudio.
Hay algo
sobrenatural. A pesar del prominente
lugar que ocupa el pueblo
norteamericano en el consumo de
drogas, éstas se distribuyen en
forma milagrosa ¡No hay
narcotraficantes en ese país! Los
hay en los países productores de
droga y en los de tránsito de ella,
pero no en los EEUU, gran
consumidor.
La cocaína para
ser elaborada no sólo necesita de
hoja de coca, sino también de
insumos químicos. ¿De donde vienen
éstos? Pues de Estados Unidos. ¿Por
qué permite esto el gobierno
norteamericano?
Además ese país
es un paraíso para el lavado de
dinero, ya no hay fronteras entre
las fortunas “legales” e “ilegales”.
El presidente de
la Asociación de Instituciones
Cambiarias de Colombia, Alfonso
Garzón, anunció en la reciente VI
conferencia Anual Latinoamericana
sobre Lavado de Dinero que fuentes
de las Naciones Unidas señalan que
en Estados Unidos se lavan 120 mil
de los 320 mil millones de dólares
provenientes del narcotráfico, es
decir el 37,5%.
Hay otro aspecto
interesante en el tema de la
relación de EEUU con el
narcotráfico:
Ellos pusieron a
Noriega como presidente de Panamá
sabiendo que era narcotraficante,
luego, cuando él se negó a que
Panamá sirviera de base para atacar
Nicaragua sandinista, le calificaron
de narcotraficante e invadieron
Panamá para capturarle.
La CIA (no
nosotros los enemigos del imperio)
ha declarado que impulsó a la
“contra” nicaragüense que luchaba
contra los sandinistas, a que
comerciara con drogas para comprar
armas.
Por último
tenemos el caso peruano: Cuando
Fujimori entró al gobierno y tomó a
Montesinos como su brazo derecho,
muchos sabíamos que este último era
el nexo entre el gobierno y el
narcotráfico, sin embargo la DEA que
actúa en el país como en su casa,
“ni sospechaba”, pues si hubiese
sospechado habría investigado y
hubiese encontrado lo que los
peruanos sabíamos, fue ya cuando el
gobierno de Fujimori estaba
derrumbándose por el enérgico empuje
del pueblo peruano que la DEA
“detectó” que Montesinos era
narcotraficante.
Así pues, durante
10 años el narcotráfico estuvo en el
Palacio de Gobierno. Como sabemos,
se encontró cocaína en el avión
presidencial y en un barco de la
marina de guerra. Por supuesto que
se continuó combatiendo fieramente
al campesinado cocalero, incluyendo
fumigaciones, el organismo estatal
monopólico del comercio de la coca
continuó “decomisando” los puñados
de coca a los campesinos que salían
de las zonas cocaleras.
Montesinos, que
por otra parte era agente de la CIA,
dijo a los militares que era justo
su reclamo de aumento de sueldos,
pero como el gobierno no tenía
dinero, que las Fuerzas Armadas se
hicieran cargo de la “represión” al
narcotráfico. Los oficiales
aceptaron encantados, desde entonces
hay disputas internas porque se les
destaque a las zonas donde está la
producción de cocaína, de donde
sacan jugosas ganancias por los
sobornos para que “no vean”.
Naturalmente que
el gobierno norteamericano felicitó
al régimen Fujimori-Montesinos, le
“certificó” por su “eficaz combate
al narcotráfico”.
Además, mientras
la empresa estatal peruana
constataba que las áreas de
plantaciones habían aumentado
durante el gobierno de Fujimori,
según los yanquis entonces no se
produjo tal aumento, sino recién
cuando entró Toledo.
Por supuesto que
Montesinos reprimió a algunos
competidores como “Vaticano”.
Otro caso
interesante es el de la DEA y
Reinaldo Rodríguez, “El Padrino”.
Éste era uno de tantos
narcotraficantes protegidos por los
jefes de la entonces Policía de
Investigaciones del Perú (PIP) y
mirados con complacencia por la DEA.
Cometió la estupidez de dedicarse
además a la falsificación de visas
norteamericanas para el ingreso a
ese país. Naturalmente que esto
molestó a la DEA y como ella sabía
los lazos Padrino-PIP, entendía que
era inútil denunciarlo por
narcotráfico a la policía peruana,
por lo tanto optó por dinamitar el
laboratorio de cocaína que el
Padrino tenía en el aristocrático
barrio limeño de San Isidro. La
policía tuvo que intervenir y fue en
ese proceso judicial que se supo que
los jefes de la PIP acompañaban al
Padrino al aeropuerto para
garantizar que no se interfiriera a
los “burros” que llevaban la cocaína
al exterior.
Son enormemente
complacientes con el narcotráfico:
la DEA, la policía peruana y las
Fuerzas Armadas. ¿Por qué será?
En cambio es
feroz la represión contra el
campesinado cocalero.
Aparentemente
EEUU es el país más interesado en la
desaparición de la coca. Creo que en
esto están equivocados inclusive los
defensores de la coca.
Yo afirmo lo
contrario: LOS ESTADOS UNIDOS NO
QUIEREN ERRADICAR LA COCA.
Así como
“detectaron” la existencia de armas
de destrucción masiva en Irak, lo
que les sirvió como pretexto para
invadir ese país, así la existencia
de la coca es un gran pretexto para
meter sus tropas en Colombia, Perú y
Bolivia. En Colombia ya están.
De Irak les
interesaba el petróleo. De nuestros
países les interesa nuestra rica
biodiversidad, la madera, los
hidrocarburos, pero sobre todo algo
más valioso que todo eso: ¡EL
AGUA! (Se dice que las guerras
del siglo XXI ya no serán por el
petróleo sino por el agua).
Ya tienen tropas
en Paraguay para controlar la cuenca
acuífera de la triple frontera
(Brasil-Paraguay-Argentina), quieren
tenerlas en la cuenca del río más
ancho del mundo, el Amazonas. Muchos
hemos visto el mapa de América del
Sur con su parte central delimitada
como “territorio bajo el control de
los Estados Unidos y las Naciones
Unidas por estar rodeado de
gobiernos salvajes que no respetan
el medio ambiente”. Esto es lo que
enseñan en colegios yanquis. También
sabemos la insistencia en hablar de
la “internacionalización” de la
selva amazónica por ser “patrimonio
de la humanidad”.
Lo que buscan
los gobiernos de EEUU es erradicar
todo uso benéfico de la coca para
mostrar que coca = cocaína y que por
lo tanto es imprescindible su
presencia a través del cuerpo de
espionaje que es la DEA y
posteriormente su presencia militar
que les servirá para apoderarse del
AGUA.
POLÍTICA DE LOS GOBIERNOS PERUANOS:
REPRESIÓN AL USO BENÉFICO
Desgraciadamente
en la “lucha contra la droga” como
en el tema de la minería y de la
mayor parte de los asuntos
económicos y políticos, nuestros
gobiernos son fundamentalmente
correas de trasmisión del imperio
norteamericano. Es el mandato
norteamericano el que lleva a crear
organizaciones como DEVIDA y ENACO.
DEVIDA es el organismo oficial
anticoca, que entre otras cosas
tiene grandes carteles publicitarios
mostrando coca = cocaína. ENACO es
la Empresa Nacional de la Coca que
tiene el monopolio del comercio de
la coca.
La política
anti-drogas dirigida por EEUU
consiste en agresión al campesinado
productor de coca, entre otras
medidas la extracción y quema de
plantas, inclusive mediante la
fumigación con el hongo Fusiarum
Oxysporum que mata hasta la raíz a
las plantas de coca y a otras, entre
ellas de productos alimenticios.
Como la coca es
parte importante de nuestra cultura,
tienen que reconocer que hay un uso
lícito (además porque Coca Cola
necesita coca). Para esto han
establecido un monopolio estatal,
ENACO, que es el único comprador y
el único vendedor de hoja de coca de
funcionamiento legal. Según los
norteamericanos la existencia de
ENACO sólo es temporal, mientras
desaparezca el chajchado.
Por esa razón
existen toda clase de barreras para
vender coca a ENACO, el productor
tiene que figurar en un padrón que
data de 1978. Sólo puede vender el
producto del área que figura en el
padrón, el permiso para el cultivo
no es heredable, por lo tanto cuando
muera la generación empadronada ya
no habrá productores legales.
Compra la coca a
un precio bajísimo, clasificada en
tres categorías, sin embargo la
vende a precios elevados y en una
sola categoría. Cuando Nils Ericson
era presidente del Directorio de
ENACO reconocía: “Compra barato a
campesinos pobres para vender caro a
campesinos más pobres”.
Además, el
comportamiento caprichosos y
prepotente de ENACO frente al
productor, contribuye a desalentar
la producción. También el consumidor
es desalentado porque se le vende
coca pasada o podrida a un precio de
monopolio.
Hay otro
atropello cultural adicional:
Tradicionalmente había dos formas de
preparar la coca que producía dos
sabores diferentes. En ciertas
regiones la gente prefería uno de
los tipos y en otras el otro tipo.
Eran la coca “qacha” y la
coca “pisada”. La coca
qacha
se obtiene de la
hoja que luego de cosechada es
extendida al sol para que seque.
Para producir la coca pisada,
después de cosechar se apalea la
hoja antes de secarla al sol. Ahora
como ENACO compra sólo un tipo de
coca, el campesinado que vende a
ENACO ya no hace coca pisada,
el comprador ya no puede pedirla,
tiene que comprar lo que ENACO
vende, aunque sea coca podrida. (Me
he enterado de que, afortunadamente
en las zonas en que el campesinado
no vende a ENACO y se hace
patriótico contrabando para el
chajchado, continúa habiendo coca
pisada).
Hay ONGs
dedicadas a desalentar la producción
benéfica de la coca en zonas
cocaleras que producen para el
mercado campesino y ONGs en las
zonas de consumo de la hoja, así
como sectas religiosas
norteamericanas que desalientan el
consumo tradicional.
ENACO “decomisa”
los puñados de coca que el
campesinado productor saca de la
zona de producción legal para
consumir él o para consumo de sus
familiares. (pongo decomisa entre
comillas porque según ley por una
mercancía decomisada la autoridad
debe otorgar un recibo a la persona
a quien se decomisó, lo que no
sucede con la coca, esto hace que no
sea decomiso sino un simple robo
a mano armada ya que la policía
acompaña a ENACO)
Nadie en su sano
juicio puede pensar que el
narcotráfico se provea a través de
ese medio, pues de una tonelada
métrica de coca sólo se extrae 3.97
kilogramos de cocaína, de modo que
se necesitaría 5 mil proveedores de
200 gramos cada uno para producir
3.97 kilogramos de cocaína. Esto
demuestra que la represión no es a
la cocaína, sino al chajchado
indígena. La coca “decomisada”
sí, probablemente va al
narcotráfico, pues sólo la propia
ENACO sabe cuánto “decomisa” cada
día.
Últimamente nos
hemos enterado de la
“volatilización” de 4TM de la coca
comprada por ENACO. Si la coca cuya
compra está registrada se
“volatiliza” ¿qué será de la coca
robada a diario?
Señalemos también
que ENACO no es un organismo
legal, pues la Constitución Peruana
en su artículo 61 declara ilegal
todo monopolio.
Toda esta
represión de ENACO se ejerce en
zonas que se sabe que trabajan para
el chajchado y no para el
narcotráfico, como en La Convención,
Cusco, donde las luchas cocaleras
son para reclamar que ENACO compre
más o pague más, si trabajara para
el narcotráfico no importaría cuánto
compre o cuánto pague ENACO. En
zonas que ya fueron empujadas a
trabajar para el narcotráfico ya no
se hace necesaria esta represión,
por lo tanto la vigilancia ya no es
estricta, ya ENACO cumplió su
misión.
Cuando se
prohibió vender a menos de 1,500 m
de altura sobre el nivel del mar y
todavía había comercio directo, el
dirigente de los cocaleros de
Huanuco protestó porque según dijo,
el mercado de los migrantes en Lima,
la ciudad capital que se encuentra
en la costa, compraba el 60% de su
producción. No le hicieron caso,
empujando a ese campesinado a vender
al narcotráfico.
Parte de la
política anticoca es la “sustitución
de cultivos” o “desarrollo
alternativo”, es decir sustituir la
coca por otros cultivos, más, o por
lo menos igualmente rentables.
Naturalmente que la gran mayoría del
campesinado cocalero la aceptaría de
todo corazón...... si fuera algo más
que un bello cuento.
Gran parte de la
coca se planta en laderas estériles
que no pueden producir otra cosa
útil que la coca. Pero aún en
terrenos planos, aptos para otros
cultivos, como las llamadas
“playas” junto a los ríos, esta
situación no es posible por dos
razones: Una porque la coca es la
única producción de la zona que da
que da de 3 a 4 cosechas por año,
mientras que las otras sólo dan una.
Otra porque los precios de todos los
productos agrícolas son bajísimos.
Según las leyes del mercado tan
queridas por los yanquis, nadie ha
de ser tan tonto de sustituir una
planta por otra menos rentable. Hugo
Cabieses cita la definición que una
cocalera alcaldesa hace de esta
política: “Para nosotros el
desarrollo alternativo es que
siembran los proyectos en una mesa,
los cultivan en una pizarra, los
cosechan en computadora y los venden
en spots publicitarios de TV”.
El gobierno
norteamericano subsidia los
productos agrícolas de su país. ¿Por
qué no usa el dinero de “ayuda a la
lucha a la lucha contra el
narcotráfico” en subsidiar a los
cocaleros para que dejen de cultivar
coca en lugar de gastar cantidades
enormes en reprimirlos? Por lo que
ya dijimos. Porque quiere que siga
habiendo coca para usarla como
pretexto para invadirnos.
No condeno al
campesinado que trabaja para el
narcotráfico, pues según las “leyes
del mercado” tan apreciadas y
defendidas por el neoliberalismo, el
que vende una mercadería lo hace al
mejor postor sin importarle el
destino de ella.
Además en este
caso no es sólo al mejor postor,
sino que el único comprador posible
del productor no empadronado o de
quien tenga una extensión mayor que
la empadronada, es el comprador
“ilegal”.
Ese comprador
“ilegal” es quien provee al
narcotráfico, pero
fundamentalmente al mercado
chajchador que no es abastecido
por ENACO que sólo cubre 3 mil TM de
este mercado que consume 10 mil TM.
Hugo Cabieses señala que en Tingo
María el precio al que compra el
contrabandista para usos benéficos
es de S/. 120 – 140 por arroba,
mientras que el que compra para la
fabricación de cocaína paga sólo S/.
80 – 100 por arroba.
Los productores
de coca en el Perú no son más de 50
mil.
Los que están
empadronados por ENACO y le venden
coca son más o menos 12 mil.
Los que venden
como contrabando para el chajchado y
otros usos benéficos son más o menos
24 mil.
Los que venden
para el narcotráfico son más o menos
14 mil.
Esto nos muestra
que el gran mercado de la coca es
el chajchado y no el narcotráfico y
que está obligado a proveerse en
forma clandestina, la represión es
contra él.
Hoy la coca ya
tiene muchos otros usos benéficos
además del chajchado y las otras
formas tradicionales (mate,
emplastos, frotaciones, etc.): La
fabricación de harina para hacer,
entre otras cosas panes, galletas,
panetones, fideos, tofis, etc.
Fabricación de refrescos, de pasta
dental (dijimos que evita la
caries), jabones, etc. (A todo esto
se le llama “industrialización”
aunque hasta ahora más es un trabajo
artesanal de heroicos
transformadores.)
Sin embargo,
quien desee darle cualquiera de
estos usos está obligado a comprar
la materia prima de ENACO, no puede
acogerse a las leyes del sacrosanto
mercado. Tampoco los propios
productores pueden transformar. No
pueden vender harina de coca, sólo
ENACO puede hacerlo (se vende, pero
en forma “ilegal”).
La autorización
sanitaria para productos de coca
demora alrededor de 6 meses, pues
tiene que intervenir el Ministerio
del Interior.
Todo esto
demuestra que la represión no es
contra el narcotráfico, sino contra
el uso benéfico de la coca.
El objetivo,
repetimos, es mostrar coca = cocaína
para justificar la presencia de las
fuerzas del imperio en la Amazonía.
COCA COLA
Hay una excepción
que no se reprime, la Coca Cola, que
como es una poderosa empresa yanqui,
compra a través del laboratorio
Stephan Chemical Company de 300 a
600 TM anuales de hoja de coca al
Perú y Bolivia. Ese laboratorio
extrae la cocaína por una parte y el
extracto de coca para vender a Coca
Cola por otra.
Es tan poderosa
la Coca Cola que consiguió
introducir en el tratado de Viena de
condena a la coca el artículo 27 que
excluye de la condena al “uso como
saborizante” que hace la empresa.
Naturalmente que
en la exposición pública de los
componentes no figura la coca. Sin
embargo está prohibido el uso de la
palabra “coca” a cualquier otro
fabricante de refresco que contenga
coca porque la palabra está
patentada por Coca Cola.
Síntesis de la
política de los gobiernos de EEUU y
Perú
El gobierno de
EEUU aplasta el uso ritual, social,
alimenticio y medicinal, que
beneficia mucho a nuestro pueblo y
que no perjudica a nadie, en nombre
de sacar del vicio en que se
encuentra sumida la población
gringa, que como hemos visto, aún
sin cocaína continuará hundida en la
degeneración. Las autoridades
peruanas se ponen servilmente al
servicio del gobierno yanqui para
aplastar los derechos de nuestro
pueblo y favorecer traidoramente el
apoderamiento de la cuenca acuífera
del Amazonas por el imperio.
¿CÓMO RESPONDER A LA AGRESIÓN
YANQUI?
Nos lo enseña el
movimiento campesino de la mayor
parte de las zonas cocaleras del
país: Luchar en defensa de nuestro
patrimonio cultural, en defensa del
alma indígena, en defensa de Koka
Mama, en defensa de nuestro derecho
como peruanos de cultivar lo que se
nos dé la gana.
Luchar por la
expulsión de los yanquis y su
política de nuestro territorio. Si
quieren combatir el narcotráfico que
erradiquen el consumo en su
territorio, que no envíen insumos
químicos para la fabricación de
cocaína, que impidan el lavado de
dinero en su territorio.
Trabajemos por la
unidad del movimiento cocalero, no
hay coca buena y coca mala, toda
coca es buena, lo que es malo es la
elaboración de cocaína para el
mercado de la drogadicción, que el
gobierno reprima esa elaboración, no
al campesinado productor de la hoja
sagrada.
El campesinado
chajchador de coca también sufre por
la agresión a su cultura por parte
de la política del imperio
desarrollada por los serviles
gobiernos “peruanos”, también ese
campesinado organizado debe
incorporarse a la lucha en defensa
de la coca.
Ya están en la
batalla los heroicos transformadores
de la hoja de coca, fabricando
harina, pan, fideos, panteones,
tortas, tofis, pasta de dientes,
refrescos, jabones, etc. La lucha de
este sector es muy importante,
puesto que su principal mercado es
la clase media urbana que no chajcha
coca y de esta manera entiende cada
vez mejor la falsedad de la
cantinela oficial farsante de que
coca es cocaína. Respetamos mucho a
este sector que impulsa el negocio
no por el interés económico, sino
por su convicción de los beneficios
que tiene la hoja y porque se han
dado la valiente tarea de
reivindicar a Koka Mama. Merecen
todo nuestro apoyo, como lo merecen
las publicaciones que divulgan los
beneficios de la hoja sagrada.
Debemos resaltar
el apoyo de una parte importante de
la población limeña a la lucha de
los cocaleros cuando llegaron a la
capital.
Parte de la lucha
son las ordenanzas dadas por los
gobiernos regionales defendiendo el
uso benéfico de la hoja de coca y
reivindicando su importancia
cultural. En el Cusco pudimos ver
que la población urbana que no
chajcha coca defendía la medida
considerándola con razón una
reivindicación cultural cusqueña.
(A los no
peruanos les aclaro que en la lucha
contra el aplastante centralismo
hemos logrado que haya gobiernos
regionales electos. Otro paso que
está en disputa es que ellos tengan
derecho a emitir ordenanzas
legislativas. El Tribunal
Constitucional se pronunció en
contra de este derecho. De modo que
la lucha por la coca se combina con
la lucha contra el centralismo).
Así, poco a poco,
con pasos adelante y pasos atrás,
estamos avanzando.
QUÉ
HACER CON LA COCA
En primer lugar
veamos lo que el peso de la realidad
obliga a decir a los servidores del
imperio. Desgraciadamente sus
acciones no son consecuentes con sus
declaraciones acertadas, se someten
a las órdenes del amo.
Una parte del
acta de compromiso firmada entre el
candidato Alejandro Toledo y la
Federación Departamental de
Campesinos del Cusco el 30 de marzo
del 2001:
“2.8.- Defensa
del cultivo de la hoja de coca que
fue la hoja sagrada de los incas y
acompañó a los organizadores del
Tawantinsuyo y constructores de
Machupicchu. Está arraigada en la
vida del hombre del Ande con un
profundo significado ritual y
social. No a su erradicación
represiva ................ El
combate al narcotráfico debe ser
integral ...................
principalmente mejorando los precios
de los productos agropecuarios.
Declaración de zona cocalera de los
valles de La Convención, Yanatile y
Q’osñipata. Establecer sistemas de
comercialización directa del
produtor al consumidor chacchador
con intervención de federaciones
campesinas y municipalidades con
mecanismos de control y
empadronamiento para evitar que
tengan otro destino.”
¿Por qué los
diferentes frentes cocaleros no
exigen que se cumpla la oferta de
comercialización directa en la forma
que firmó Toledo?
Me parece que, en
primer lugar la gente teme que si se
quita el monopolio
anticonstitucional de ENACO el
campesinado no tendría a quién
vender la hoja. En segundo lugar
porque ENACO hace el juego
subterráneo brindando “ayuda
económica” a muchos dirigentes
cocaleros que por esta razón eluden
plantear el fin del
anticonstitucional monopolio de esta
entidad.
Nils Ericson
cuando era Presidente del Directorio
de ENACO, antes de dirigir el
organismo de combate a la coca,
DEVIDA:
“Poner en marcha
un plan de acción para esclarecer
que la hoja de coca no es cocaína,
que no son sinónimos y que es por
esa confusión que ha sido incluida
en la Convención de Naciones Unidas
de 1961, se pretende condenar a la
desaparición a esa planta que
contiene muchas virtudes
medicinales, nutricionales y para
otros propósitos, que pueden y deben
ser de gran provecho para la
humanidad. Es además una fuente de
ingreso y de generación de empleos
lícitos en una región difícil del
Perú”
Ante el Senado de
Colombia, 24 – 25 de mayo de 2001.
En otra ocasión
hablando de ENACO: “compra barato a
agricultores pobres para vender caro
a agricultores más pobres”
Yo no hubiera
podido expresarme mejor.
.............................................................
Las
reivindicaciones actuales, se
entiende que transitorias, que pide
el campesinado del departamento del
Cusco, productor y consumidor son:
-
Que se
vuelva a empadronar.
-
Que el
permiso para cultivar coca sea
hereditario.
-
Que ENACO
compre más.
-
Que compre
a mayor precio.
- Que
venda a menor precio
En zonas donde se
esté erradicando los cultivos
naturalmente pedimos el cese de
estos.
Otra
reivindicación es que salgan de la
cárcel quienes están presos por
“cultivo ilegal de coca”.
NUESTRAS METAS
Es nuestro
derecho aprovechar toda la utilidad
para la salud y para la economía que
podemos extraer de la coca.
Es nuestro deber
defender la cultura andino-amazónica
contra la bota yanqui que pretende
aplastarla.
No debe haber
ninguna restricción al cultivo
ecológico de la coca ni al comercio
para usos benéficos. Mientras no
despleguemos esa libertad no podemos
saber cuál es el volumen de la
demanda para estos usos.
No debemos
permitir el uso de agroquímicos en
el cultivo de la hoja sagrada.
Reivindiquemos el
chajchado impulsando su extensión
(Ahora somos más de 4 millones).
Impulsemos la
investigación de los diversos otros
usos benéficos que tiene y puede
tener la hoja de coca.
En síntesis,
debemos aprovecharla en todas las
formas posibles.
Respetemos el
carácter sagrado que para los
pueblos andino - amazónicos tiene la
Koka Mama.
Defendamos su
función social de vinculante,
integradora, dentro del espíritu
colectivo del ayllu.
Sí, debemos
reprimir el narcotráfico. En
primer lugar porque estamos en
contra de que nuestro país y nuestra
hoja sagrada sean usadas para
envenenar a personas del país o de
otros lugares del mundo por
narcotraficantes amparados por el
gobierno norteamericano, los
gobiernos, las Fuerzas Armadas y la
Policía peruanos. En segundo lugar
porque la elaboración de cocaína
envenena las aguas de la amazonía.
Sabemos que
cuando sea el campesinado cocalero
quien gobierne en sus zonas, será
ese campesinado quien erradicará el
narcotráfico.
LIBERTAD A NELSON PALOMINO
Los defensores de
la coca, los defensores de la
identidad andino-amazónica, los
defensores de la soberanía nacional,
los defensores de los oprimidos
contra los opresores, tenemos la
obligación de luchar por la libertad
de Nelson Palomino.
Es el preso
social más importante del Perú de
hoy. Valiente dirigente cocalero.
Está preso como castigo a su
inflexibilidad, a que ha sido
imposible comprarlo. Se le acusa de
“apología al terrorismo” sin
importar que precisamente combatió
por la erradicación del terrorismo.
Esta es una acusación muy usada
contra los luchadores sociales, yo
ya cuento con tres acusaciones por
“terrorismo”. Es la misma lógica
usada por los amos del mundo,
últimamente Tony Blair pidió en la
ONU que se incluyera a las
“llamadas guerras de liberación
nacional como terrorismo”.
El atropello
contra Nelson Palomino continúa
cuando está en prisión. Hace algunos
meses al “trasladarlo” ilegalmente
de una prisión a otra le provocaron
un “accidente” que lo dejó
lesionado.
Lo extraño es que
no sabemos que algún organismo de
Derechos Humanos se haya pronuciado
hasta el momento.
Un aspecto
inherente a la lucha cocalera debe
ser la exigencia de la libertad de
Nelson Palomino.
Los gobernantes
de Estados Unidos y sus sirvientes
los gobernantes peruanos, reprimen
el cultivo y la utilización
benéfica, por nuestros pueblos, de
la hoja de coca, cuyas excelentes
propiedades fueron descubiertas y
aprovechadas por nuestra cultura.
Lo hacen en
nombre de la protección del pueblo
norteamericano, el que, como está
decidido a drogarse, seguirá
haciéndolo, con o sin cocaína.
Esta política
es el enmascaramiento del real
interés del imperio que usa la
mentira de “coca igual cocaína” para
justificar su presencia en nuestros
países y apoderarse de la cuenca
acuífera del Amazonas.
Cusco, setiembre
del 2005