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UNA LUZ DE ESPERANZA PARA EL PARQUE NACIONAL CARRASCO



Por: Oscar Loayza Cossio

En pasadas horas diversos medios de prensa publicaron la, aparentemente decidida y contundente, instrucción del Gobierno Nacional de dejar al Parque Nacional Carrasco libre de cultivos de coca, libre de abusivas e ilegales invasiones y libre de narcotráfico, aspectos totalmente ligados e interdependientes en la realidad de esta importante y estratégica área protegida nacional. No puede haber noticia mas alentadora y esperanzadora para todos aquellos que hemos tenido la suerte de recorrer por algunos de los maravillosos lugares que encierra este tesoro patrimonial boliviano y que debería ser parte indispensable de la construcción de la identidad y orgullo regional cochabambino y nacional en su conjunto.

Hace ya un par de años que la percepción y acción de las Federaciones del Trópico y de todos los habitantes de la franja de colonización del
Chapare ha tenido una evolución favorable hacia la conservación y cuidado de esta área protegida, razones para promover este cambio hacia una actitud favorable a su preservación sobran, entre ellas: las numerosas riadas, cada vez más descontroladas, violentas y con mayor carga y arrastre de sedimentos sólidos que se han presentado los últimos años; la caída del puente Gumucio que interrumpió por varios meses (a pesar de una reconstrucción en tiempo record) una conexión fluida entre el Oriente y Occidente del país y el frágil estado actual de otros puentes del mismo trayecto que pueden correr la misma suerte en cualquier momento; la pérdida acelerada del suelo y de su fertilidad y la creciente pérdida de causes hídricos ahora secos o disminuidos en desmedro de los habitantes de la región; los cambios intempestivos de los cursos de los ríos que destruyen áreas de cultivo, de producción o viviendas, etc.; estas son algunas de las consecuencias que los valientes colonizadores de esta región han tenido que sentir y vivir,dándose clara cuenta, con dolor, que los daños que se infringen a los sectores altos de las cuencas, protegidas por el Parque Nacional Carrasco,repercuten necesariamente sobre las poblaciones productoras que habitan en los sectores bajos.

Los principales motivos de la creación del Parque Nacional Carrasco fueronvelar porque la apertura de la nueva carretera entre Cochabamba y Santa Cruz no fuera un factor determinante para la pérdida de la enorme biodiversidad existente en la zona y para precautelar que el frágil equilibrio ecológico existente en esta compleja región no se deteriore, o sea el rol del Parque Nacional Carrasco no está dirigido solamente a cuidar los hermosos pajaritos y otros espectaculares bichitos que habitan por ahí, sino, principalmente, a evitar justamente lo que tanto temen los habitantes del Chapare tropical, el desequilibrio hidrológico y ecológico en su conjunto y todas los desastres inherentes al mismo y que afectan a las personas; esto nos muestra claramente que el cuidado de esta y otras áreas protegidas en el país no es una labor ligada a la filantropía o suntuosidad de unos cuantos “dizque” amantes de las plantas y animales que viven de la conservación, sino estrictamente económica, estratégica y ligada a nuestra propia supervivencia y desarrollo, nada más coherente con la política de recuperación de nuestros recursos naturales promovida por el Gobierno.


La irresponsable agresión al Parque Carrasco con la invasión creciente de sus frágiles áreas para la habilitación de cultivos, en zonas normalmente no aptas para la agricultura por sus pendientes y fragilidad, es un acto censurable que un Gobierno coherente y responsable no debe dejar pasar, más aún, cuando el núcleo social y organizacional sobre el cual se ha construido y soportado esta propuesta nacional renovadora, que hoy conduce el país, se ve afectado y amenazado en su integridad. La idea inicial de los invasores del Parque de que encontrarían en el Gobierno actual no solo el beneplácito por su actitud depredadora, sino hasta el apoyo y el reconocimiento formal de su delincuencial proceder, al parecer está siendo frenada en seco, lo cual alienta un cauce, aún débil, de esperanza.
Es claro que el daño que se ha hecho a esta área protegida nacional es significativo, es claro que muchas hectáreas de nuevas plantaciones de coca ilegal en zonas de alta fragilidad se han realizado, es claro que siendo considerable la superficie habilitada para la producción de nuestra hoja sagrada, no existe relación con la cantidad de la misma que sale de los límites del Parque en su estado natural, es claro que el puñado de valientes Guardaparques y de la población de la zona de amortiguación del Parque, que han tratado de precautelar la integridad del área protegida e incluso su propia integridad personal, se han visto sobrepasados en su esfuerzo hace ya mucho tiempo, es claro que ningún Gobierno demostró clara voluntad política por afrontar este problema de pleno, es claro que de no hacerlo ahora estaremos asistiendo al dramático final de una de las regiones más hermosas y necesarias de nuestro país y cuyas consecuencias tendremos que sufrir todos.

Hace un tiempo atrás (2004-2005) la Mancomunidad de Municipios del Trópico de Cochabamba, por encargo de las Federaciones del Trópico, en coordinación con el SERNAP impulsaron un proceso de construcción de un nuevo modelo de participación en la gestión de esta área protegida nacional, este proceso llegó a uno de sus momentos cumbre con la convocatoria y realización de la primera Asamblea del Parque Nacional Carrasco (Lauca Ñ, 10 de Noviembre de 2005), evento que contó con una masiva y trascendental participación, en esta Asamblea se definió la conformación de un Primer Directorio del Parque Nacional Carrasco como un mecanismo de co-gestión (co-responsabilidad) en el manejo del área, entre las organizaciones sociales locales y el Estado,sin duda es oportuno y necesario reimpulsar y fortalecer este proceso, no solo para mejorar la gestión del parque y preservar su integridad, sino para darle mayor legitimidad a su manejo y respaldo a las acciones dirigidas a su conservación.Solo nos queda saludar con beneplácito y respaldar decididamente la,aparentemente contundente, decisión del Gobierno Nacional por salvar esta área protegida, espero sinceramente que se aplique la necesaria firmeza para llevarla adelante y que esa misma decisión y firmeza se refleje también en otras áreas protegidas nacionales como Madidi, Pilón Lajas, Isiboro Sécure,Otuquis, San Matias, etc., que enfrentan también grandes amenazas y problemas, los aún no nacidos, los aún sin voz, nos lo reconocerán, caso contrario nos lo demandarán.
Oscar Loayza Cossio

<mailto:ogoloco@hotmail.com>

Tomado de: Tribuna boliviana, 2 de octubre 2006


 

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