Defensa de los
Yungas Tradicionales de Cochabamba
Estimados amigos, considero que debemos
pronunciarnos por la conservación de
nuestros recursos naturales, de los
compañeros campesinos que con su trabajo
apoyan al sostenimiento de nuestro país.
Lo ocurrido en los Yungas Tradicionales
de Cochabamba debe ser resuelto en forma
adecuada. Consevemos nuestro medio
ambiente, nuestros recuros naturales,
nuestra gente trabajadora y humilde, no
al narcotráfico, no a la violencia y a
la manipulación, trabajemos todos juntos
para resolver los problmeas que nos
aquejan, pero también disfrutemos todos
de los beneficios que nos da nuestra
tierra,
PARA NO PERDER
NUESTRO TERRITORIO
YUNGAS TRADICIONALES – "LA CHAUPY YUNGA
DE BOLIVIA"
INTRODUCCION
Ante los diferentes sucesos acaecidos en
los yungas tradicionales de Cochabamba,
donde es legal el cultivo de coca,
identificado en la ley 1008 como "yungas
de Vandiola" de las provincias Carrasco,
Arani y Tiraque, y que están dentro de
la provincia Carrasco, es necesario
aclarar a todos su importancia,
histórica, social, económica y política
en el marco de la recuperación de la
dignidad y soberanía nacional, pero
también en el marco de un adecuado
manejo de nuestro territorio, que ha
permitido mantener sano por miles de
años a estas áreas de gran importancia
ecológica para el mundo, como productor
de oxígeno, ozono, recursos hídricos, de
fauna y flora entre otros
recursos.
¿Quienes fueron los que nos legaron
estos inconmensurables recursos?,
además de
la naturaleza fue el hombre que habitó
esta
zona y
con su gran esfuerzo logró constituir un
lugar en equilibrio entre el hombre y la
naturaleza. Por esto, antes de que la
fácil e irresponsable intervención de
funcionarios de gobierno generen más
problemas es necesario entender la
realidad existente en estas
yungas.
Un
resumen escueto se refiere a que es área
tradicional de coca, desde mucho antes
del incario, se han establecido formas
de producción sostenibles y en armonía
con la naturaleza; han existido formas
de opresión a los cultivadores de coca
desde el incario, la hacienda, los
patrones-contratistas, pero que desde
1952 permitió un acceso más equitativo
para las poblaciones pobres, que habitan
en las provincias aledañas, para mit'ar
su coquita. Se constituyó el Parque
Nacional Carrasco, pero diferentes
conflictos casi invalida el
reconocimiento de este mecanismo de
administración de esta área (existiendo
un pronunciamiento de todas
organizaciones campesinas e indígenas de
Bolivia el año 2001, donde se solicita,
entre otros aspectos, la "anulación de
los parques Carrasco y Tunari por estar
en contra de nuestras comunidades".),
pero que no significa la destrucción del
medio ambiente. También es cierto, que
por las condiciones sociales de
empobrecimiento del país en los últimos
5 o 6 años se ha generado un proceso
acelerado de colonización, que ha
afectado a los antiguos pobladores de
esta yunga, entre los cuales también
pueden haber narcotraficantes, a quienes
se los debe tratar como delincuentes,
pero existen dudas que las dos personas
asesinadas pertenezcan a este grupo, y
esta acción es un grandísimo error del
gobierno actual, obrar como los
anteriores gobiernos, sin consultar,
coordinar, con las organizaciones
campesinas o municipales, … al parecer
para agradar al nuevo embajador de los
Estados Unidos (muy rápidos los públicos
mensajes del Ministro de Defensa y
también de la Ministra de Gobierno
–aunque más mesurada- declarando que se
había combatido a narcotraficantes,
coincidiendo con la llegada del nuevo
embajador de USA), y ganar notoriedad en
base a inocentes que, pueden generar
mayores problemas sociales por la
indignación que está produciendo en las
comunidades campesinas aledañas y que
puede ocasionar conflictos sociales
mayúsculos. Lo que es más grave, es que
en febrero del 2006 se firmo un acuerdo
de las organizaciones yungueñas con el
Ministro de la Presidencia (R. de la
Quintana) y el Viceministro de Defensa
Social (. Cáceres), en las que se
respeta a las comunidades cuyos terrenos
han sido reconocidos por el INRA y el
Parque Nacional Carrasco como predios
comunales y de laboreo, además de que se
debería efectuar un proceso de
erradicación consensuadamente y con
compensación, que con esta intervención
queda inútil.
Se debe reiterar que al ser reconocida
como área tradicional de cultivo de
coca, la comercialización ha estado
siendo controlada desde el mercado
principal de coca existente en Sacaba, y
no se puede colocar a todos en el mismo
saco, es decir, si existen
narcotraficantes se los debe tratar como
delincuentes, pero a los que legalmente
trabajan en el cultivo se les debe
respetar y apoyar.
El
Gobierno debe darse cuenta de sus
errores antes de que sea tarde y que el
movimiento popular, las organizaciones
sociales que los han encumbrado, les
quiten su respaldo. La sangre derramada
y los muertos no tiene solución, sin
embargo deben preverse peores
situaciones debido a amenazas de
actuales funcionarios, que, como en
anteriores gobiernos, ocasionó el luto y
dolor en muchas familias
inocentes del trópico de Cochabamba y
que ahora quieren ser dirigidos a los
yungas tradicionales, la "chaupy yunga"
de Cochabamba.
Recuperemos la vocación de la yunga
tradicional de Cochabamba, como un área
tradicional de cultivo de coca y parte
de la cabecera de la mazonía, de
importancia natural y de vida a nivel
mundial.
ANTECEDENTES
HISTORICOS DE LOS YUNGAS TRADICIONALES
DE COCHABAMBA –
HASTA EL AÑO 1998
Antes del imperio Incaico, la gente
vivía en Icuna, Arepucho, Yanamayu,
Sehuencas,; muestra de esto son los
restos arqueológicos (ruinas de
viviendas antiguas en Pampa Amarillo,
hachas y machetes de piedra, uypulas,
paltos de piedra, hornitos, etc.
Excavación del Museo de la UMSS en
Sehuencas halla restos de cerámica, con
antiguedad de más de 1.000 años antes de
Cristo).
Durante el Incario los quechuas
producían coca. También vivían los Yuras
(originarios yuracarés que vestían con
tipoy hecho de corteza de ochoó), que
conocían bien el monte y venían de
Yungas de Mamoré o por cualquier lugar
del monte. El lugar de los Yuras era por
el río Osos y sólo llegaban hasta el río
Macho Yunga (Chihuali). Ese entonces no
había mucha relación entre Yuras y
Quechuas. Poco a poco los yuras y
quechuas se fueron juntando.
Los Incas, cultura fuerte, basaban
sus relaciones en el interés
comunitario. Su territorio, por lo tanto
era manejado comunalmente
(mediante la mit'a, ayni, ch'oqo, huinay
(?)), existiendo algunas de estas formas
de manejo en la actualidad.
Para mantener su hegemonía geográfica y
cultural sobre los pueblos orientales
(guaraníes, guarayos, chiquitanos,
ayoreos, yuracarés, entre otros) en la
región de las cabeceras del amazonas, el
Incario
trasladó a mitimaes de etnías Chues y
Cotas, quienes se desarrollaron en la
zona, articulados con todo un sistema
social productivo, cuyo centro estaba en
Incallajta (ubicado en la actual Sección
de Pocona) .
Hombres, mujeres, niños y ancianos
trabajaban juntos. Sus técnicas eran
muchas: canales de riego, terrazas (p'ergas,
takanas), sukakollos, rotación de
cultivos, selección de semillas,
sistemas de pastoreo, calendario
productivo, manejo integrado del medio
ambiente y al igual que diferentes
herramientas para su ejecución:
chakit'ajllas, hachas, caminos para el
estudio y manejo de
diferentes pisos, instrumentos
musicales, etc.
Respecto
a su organización social, un pequeño
grupo dominaba a la mayoría, este grupo
estaba constituido por el Inca, sus
parientes y los sacerdotes, mandaban al
pueblo. El pueblo, las comunidades,
producían en la tierra para sostener la
sociedad construida durante el incario o
anteriores tiempos. Los alimentos no se
repartían igualmente, (los niños,
ancianos, enfermos, viudas, flojos,
guerreros-ejército, tenían otras
necesidades y en tiempos de mala
cosecha, el manejo de los alimentos se
tornaba aún más dificultoso) por las
diferentes clases sociales existentes,
sin embargo demostraron tener mayor
conciencia territorial, respecto a su
apropiación y defensa, cuanto al manejo
y distribución de los ayllus.
Cuando aparecieron los españoles y
vinieron los patrones, continuaron con
las plantaciones de coca. Explotaban a
la gente, a los originarios del lugar,
quienes debían servir como pongos (si
estaba con su mujer se los llamaba wata
runas). Niñituy había que decir al
patrón. No había escuelas para los
niños. Para una semana se daba al pongo
o peón 4 libras de harina de trigo, 4 de
pito y 2 libras de sal, y el peón debía
trabajar en los cocales y transportar la
coca. Los días domingo había que hacer
la faena mit'a de una tarea), poner 2
q'epis de leña (una para el patrón);
después de hacer todo esto se descansaba
-ya en la tarde- si había tiempo.
Cada mañana el pongo o peón recibía un "aculli"
para trabajar todo el día. Se sufría
mucho en esa época. Algunos de los
patrones eran en:
Arepucho: Pastor Montaño, Cristóbal
Sánchez, Sergio Salazar.
Guanay: Abel Echeverría.
Icuna: Pastor Torrico, Lalico Escóbar,
Cleómedes Quiroga.
Catalina: Alberto Escóbar.
Yanamayu: David Cabrera.
... Y otros más que no acuerdan los
antiguos habitantes de
la "chaupi yunga".
Toda la coca llevaban a Totora. Los "cocanis"
de Sucre (Tarabuco, Padilla) compraban
de Totora.
Sin embargo, la coca como un medio de
manejo social se mantuvo, -hasta la
actualidad-, siendo los Yungas de gran
importancia para mantener la hegemonía
del Incario, los hacendados y de la
minería.
La formación del pueblo de Totora,
levantada para destruir la capital del
Incario, Pocona (dónde inicialmente se
establecieron los españoles), conformó
una sociedad comerciante, basado en la
coca y otros productos agrícolas que
trasladaban a los centros mineros
principalmente. Según Novillo (que hace
una monografía de Totora en 1928), en
1791 ya se tenían 210 establecimientos
cocaleros en Chuquioma que producían más
de 10.000 cestos de coca. En los Yungas
de Arepucho e Icuna habitaban más de 400
familias y cada patrón tenía alrededor
de 25 peones, consiguiendo alrededor del
millar de establecimientos cocaleros.
Poco antes Francisco de Viedma propuso
fomentar el cultivo de coca en el Nuevo
Yunga de Yuracares y San Mateo para
evitar la salida de 98.000 pesos que
gastaba anualmente Mizque para comprar
14.000 cestos de coca procedentes de los
Yungas de La Paz.
El camino de herradura que entraba desde
Montepuncu tenía que ser limpiado cada
año, y este trabajo era pagado por la
aduana. Este trabajo debía ser
controlado por la Junta (de
propietarios), los que asignaban el
trabajo a un Contratista. La prestación
vial que tenían que cumplir todos los
peones, significaban de 3-4 días al año
para limpiar el camino, todos cumplían
porque el castigo era trabajar el
doble.Los peones vivían en la casa de
hacienda y raro era el que tenía un
pequeño cocal, casa o chaco. Si tenía
chaco este tenía que ser trabajado,
generalmente, a ocultas del patrón. Si
el patrón daba permiso, el peón podía
cultivar yuca para alimentar a su
familia. Los patrones dominaban
vendiendo los víveres y la gente pagaba
con el trabajo, que casi nunca alcanzaba
para pagar esos víveres.
La hacienda
llega a ser una forma administrativa del
territorio que se impone en la zona
productora de coca, con el
reconocimiento de los gobiernos de
Estado de ese entonces, constituyéndose
incluso
CANTONES (a Icuna, Chuquioma, Arepucho,
El Palmar, Mendoza, Mamoré, Vandiola y
otros) para controlar la
comercialización de coca y exigir el
pago de impuestos Es importante destacar
que la formación del pueblo de Totora
fue para romper, en parte, la
importancia tradicional que tenía Pocona
como capital del Incario. En Totora se
establece una sociedad comerciante de
coca, que competía con los otros centros
productores existentes en Tiraque,
Sacaba, los Yungas de La Paz o en
pequeña escala de Pojo.
Con la Revolución de 1952 y el
levantamiento de Ucureña, los patrones
se fueron escapando porque estaban
sentenciados a muerte. Ese entonces
Sehuencas pertenecía a Yanamayu. El
primer dirigente de Arepucho fue Lorenzo
Terrazas, de Yanamayu Juan Merino y de
Antahuagana Víctor Escóbar. No dejaban
que los patrones sigan engañando, aunque
la mayoría de los patrones ya estaban en
el cementerio o se escaparon a la
ciudad. No hubo distribución de lotes.
Se implanta la Ley "la tierra es de
quién la trabaja", por lo que hasta
ahora la forma de acceso a la tierra es
desordenada. Sólo en Icuna hay lotes
-parcelas- pero sin títulos, pero se
reconocen entre vecinos y disponen de
diferentes acuerdos para el manejo de
los terrenos.
En caso de problemas intermedia la
Organización comunal.
La
construcción del camino empezó más o
menos en 1940, impulsado por Eduardo
Vergara. En 1952 los soldados fueron
limpiando la senda antigua, ampliándola
para camino, hasta Sehuencas. Entonces
ingresa la Corporación Boliviana de
Fomento (CBF) con maquinaria y habilita
el camino hasta el km 27 (desde
Montepunco).
Después
que la CBF ha dejado el camino, el
"Country Club" se hizo cargo del
Campamento, que se usa como un Hotel
para los socios o alquilan a los que no
son socios.
Las ferias de productos funcionaban
sobre el camino, en Sehuencas, el corte,
la P'ajcha, Molinitos, ... una vez al
mes o semana.
Funcionó
desde 1958 hasta 1981. El camino era
mantenido por los comunarios; Eduardo
Vergara traía alimentos para reconocer
el trabajo. Con el camino ingresaron 3
aserraderos que han sacado toda la buena
madera (pino de monte, laurel, cedro,
aliso y otras), desde Montepuncu hasta
el Ch'ejta Rumi. En 1975 había bastante
chillchi, hasta 8 años después, lo que
deterioró el camino. De 1985 a 1990, por
falta de camino la gente ha migrado al
Chapare, Cochabamba y otros lugares,
otros han muerto, ... y la población se
ha reducido.
El Sindicato Sehuencas se ha creado el 2
de Diciembre de 1994, impulsado por
Victoriano León, Gabino Mejía, "Pompo"
Salinas (presidente de ECO VIDA (?)) y
todos los habitantes de Sehuencas. Lista
de afiliados fue depurado en la CAM y
aprobado por autoridades de Totora y la
FSUTCC.
En 1997 la lluvia ha exagerado de tal
manera que hasta a destruido parte del
camino (con derrumbes).
Respecto al manejo territorial es
posible considerar que la zona de yunga
estaría loteada (los actuales habitantes
conocen cuál es la superficie que les
corresponde), y que no se chaquea mucho,
primero
porque el número de habitantes habría
disminuido ostensiblemente los últimos
años, y otro -más importante- por que no
se pueden sacar los productos por la
lejanía y la falta de camino. A esta
deficiencia se le debe añadir el clima
muy húmedo y el deterioro de la senda,
que dificulta la vida y transporte de
las personas como de sus animales
domésticos.
De San Pedro hacia Catalina los suelos
son con mucha piedra y no sirve para
cultivo o pastoreo (una palma se tiene
que traer de lejos).
Hacia el Imajana los suelos son mejores
(para la producción agrícola).
En Sehuencas los suelos son en general
con mucha pendiente y pedregosos (desde
muy grandes a pequeños), sin embargo el
tipo de producción se adecúa a estas
limitantes, sobretodo a través del
tiempo de barbecho y las rotaciones
(aspecto débilmente analizado ahora).
También existen algunas zonas que son
peligrosas como en Pasto Pampa (que es
pantano) dónde muchos han hallado la
muerte o como en el lugar "Pailas",
(camino a Chuquioma) dónde se ha
producido un derrumbe (versión de
algunos comunarios) que ha abierto una
fosa parecida a abertura de un volcán o
zonas de abruptas pendientes dónde
generalmente muere el ganado (al
desbarrancarse).
El tipo de manejo de la tierra está en
función del conocimiento de los
diferentes factores ambientales (agua,
sol, suelo, plantas, animales, etc.), su
capacidad de producción sostenible
(producción agrícola, pecuaria y
piscícola, del bosque, no maderables del
bosque, infraestructurales -usina
hidroeléctrica en el Río La P'ajcha o
sobre el río Ivirizu, etc.-, del manejo
de la fauna y vida silvestre,
turísticas, etc.), del clima (cosecha de
aguas), la presión humana, la cultura y
modo de vida, los mercados, la inversión
financiera y la capacidad técnica.
Las comunidades locales pueden ser
responsables de esta forma de manejo,
antaño lo hicieron convirtiendo en zonas
productivas a estas montañas, ahora es
necesario definir qué debemos hacer
reconociendo las limitaciones del hombre
y la naturaleza, para lograr su
capacidad de uso mayor.
Uno aspecto importante en Sehuencas es
la posibilidad de definir áreas de
turismo (circuitos largos, medianos o
cortos como de Incallajta – Sehuencas –
Antahuagana - Vacas Pampa, campos
cercanos, ríos) de gran belleza
escénica, con caminos realizados antes
del Incario, montes , miradores, etc.,
los que conjuncionados con las áreas
productivas (aún no contaminadas por los
diferentes agroquímicos) para la
alimentación humana, conforman a esta
zona grandes perspectivas económicas,
las que obviamente deben estar
comprendidas con las sociales y las
ambientales.
Algunas de las tierras en producción
tienen pendientes fuertemente onduladas
(6 a 25 %), la mayoría son escarpadas
(25 a 55 %), y muy pocas son onduladas
(2 a 6%). Las zonas de pastoreo pueden
tener pendientes hasta un 80 %.
Las formas de erosión no han podido ser
apreciadas en relación a las causas
humanas, más son de origen natural
(derrumbes en distintos tamaños que
incluso llegan a afectar al camino); el
pastoreo no
parece afectar los suelos ya que el
número de animales es reducido; la
extracción para leña y otros usos del
monte (fue detenida la extracción
forestal) no parece tener efectos
nocivos en el monte; la quema de
pastizales (antes de Sehuencas) parece
ser una mala costumbre que las personas
de los diferentes sindicatos pretenden
eliminar, ya que no se lo efectúa en
forma controlada y pone en riesgo sus
animales e incluso sus casas además de
la riqueza de la cobertura vegetal y los
suelos. Estas formas de erosión que se
presentan ocasionalmente, pueden ser
solucionadas y actualmente
buscan serlo, de forma comunal (multa
para los que queman los pastizales, se
ha detenido el aprovechamiento de
tronca, discusión respecto al mejor uso
de las áreas de pastoreo, extracción de
leña, superficies productivas, pesca
controlada, ...), sin embargo se
requiere mayor insumo técnico-financiero
para ponerlo en práctica.
Las áreas de ganadería son de manejo
particular y comunal y no se benefician
todos los sindicatos de la subcentral,
por lo que las normas que se plantean
para el cuidado, traslado, alimentación,
etc,
de los animales, se impone cada
propietario. Faltaría apoyo para un
mejor manejo.
De los bosques o montes comunales se
proveen de alimentos, madera para la
construcción de sus viviendas,
herramientas, puentes, etc.).
La materia prima que puede extraerse
tiene un fin económico y social que
impulsa el desarrollo local. Sin embargo
es importante zonificar más precisamente
cuales serán estas áreas, al igual que
los límites
del parque, que básicamente ya son de
reconocimiento por la subcentral, pero
que faltaría mayor reconocimiento físico
para definir las normas técnicas de
manejo. Es importante destacar como
los habitantes de Laimetoro y de
Sehuencas efectuaron diferentes acciones
para evitar que se siga extrayendo
madera del bosque, ya que estaba
afectando a su medio ambiente.
La necesidad de investigación es
abundante en los diferentes campos, debe
impulsarse esta acción, sobretodo en
términos de una investigación
participativa y que fortalezca el
conocimiento de los
pobladores locales.
BREVE DESCRIPCION DEL MANEJO DEL CULTIVO
DE COCA EN LOS YUNGAS
1 cato rinde de 2 a 4 paquetes por
cosecha. Se cosecha 3 veces al año. Casi
todo se saca para la venta en Epizana
(al mayoreo); 1 paquete vale de 100 a
200 bs. (depende de las fluctuaciones en
el
mercado). Casi toda la coca es
transportada en mula (algunos sacan
cargando). Mucha gente entra a trabajar
en la yunga para "ganarse coca" (para su
acullico), la mayoría son de la
provincia Carrasco.
Enfermedades y Plagas: t'octu, cica,
hierba (malezas). El control se efectúa
con Gramaxone, Sevin, Nuvacrón, abono
foliar, Perfecthión,... que la mayoría
de los habitantes emplea. El mejor suelo
para producir es el medio chajwa. Se
cambia la planta de coca cada 20 años en
los suelos llinkis y cada 50 a 60 años
en los suelos chajwas que están
terraceados.
SITUACION ACTUAL
Desde hace unos 6 años el proceso de
re-colonización fue ampliamente
desarrollado sobretodo hacia Pampas del
Amarillo, colindante a los yungas antes
descritos. Es posible explicar esta
colonización por motivos económicos y de
sobrevivencia; motivado por intereses de
pobladores que estuvieron efectuando
cultivos de coca en la zona con
anterioridad como también de colonos que
estarían proviniendo del Chapare.
Evoluciones preliminares de esta nueva
colonización daba como resultados
preliminares efectos de depredación de
los recursos de flora, fauna y probables
procesos de erosión de los suelos, que
requiere control inmediato.
Es importante destacar el proceso de
saneamiento efectuado por el INRA en el
que se establece la definición del
Parque Nacional Carrasco y de las Areas
de las comunidades de yungueños, a esto
debe añadirse el convenio efectuado el
febrero del 2006 en el que se establecen
una serie de acciones que tenían como
fin anular las acciones del narcotráfico
y mejorar las condiciones de la
población.
Este convenio es pisoteado ya que no se
efectúa acciones de coordinación con las
poblaciones u organizaciones locales
para iniciar estos trabajos de
erradicación y se tiene un saldo de 2
muertos, que consternan a la población
local pues son considerados hijos de
antiguos cocaleros, y otros heridos y
contusos. Además se tiene la amenaza de
volver al área y aplicar "mano dura" a
los
narcotraficantes, que, ojalá, no afecte
a gente honesta y humilde que habita en
la zona.
El trabajo de los erradicadores de coca
se dirigió a esta zona, Pampas del
Amarillo, que estaría dentro de la zona
tradicional de cultivo de coca, ya que
el año 1998 contenía bosques secundarios
y
algunos chumes y se pudo identificar un
acuerdo inicial para su manejo entre las
Subcentrales Rodeo Grande y Laimetoro
del municipio de Totora, sin embargo, al
parecer, el proceso de colonización fue
concertado con diferentes organizaciones
campesinas y de colonizadores del
departamento de Cochabamba.
Las denuncias de presencia de
narcotraficantes es anterior al año 998.
Comunarios de Sehuencas involucraron de
un guardaparque del Parque Nal. Carrasco
como a varios comunarios en esta ilícita
actividad. A partir del año 2003 el
narcotráfico habría crecido
significativamente, habiéndose efectuado
en algunas oportunidades incautaciones,
sin embargo no se tiene referencias de
que se haya
concertado con las organizaciones
campesinas del lugar o la central
campesina de Moyapampa o de la FSUTCC, o
con los municipios que tienen
jurisdicción de estos territorios para
iniciar un trabajo conjunto, ya que se
constituyó un mercado legal de coca a
finales de los años noventa.
La forma de resolver el problema en el
lugar debería considerar, entre otros
aspectos:
• Respeto a la zona tradicional de
cultivo de coca
• Control y eliminación de las
actividades del narcotráfico con amplia
participación social e institucional
• Indemnización a las familias de los
muertos y heridos en la intervención de
erradicación en los yunga tradicionales
durante el
fin de mes de septiembre del 2006
• Sanción a los responsables de los
actos ilegales e inhumanos acaecidos en
los yunga tradicionales durante el fin
de mes de septiembre del 2006
• Fortalecer el mercado de coca legal de
los Yungas Tradicionales de Carrasco y
Tiraque, para el consumo en el Cono Sur
del departamento y zonas aledañas.
• Saneamiento del derecho propietario.
• Promover un proceso de sustitución de
cocales en forma legal, participativa, y
garantizando otras fuentes de ingreso
para las familias que dependen de este
cultivo
• Fortalecimiento de los procesos
productivos y económicos de
la zona, con la incorporación de un
programa de Desarrollo Alternativo para
los Yungas de Cochabamba, donde los
municipios y organizaciones sociales
tengan un amplia participación y
responsabilidad.
• Promover un proceso de administración
del área en forma participativa,
cuidando el medio ambiente, los recursos
naturales, la salud y progreso de las
familias habitantes.
"eddy terrazas" <jeddyt@hotmail.com>