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Pronunciamiento de la CAMPAÑA COCA Y SOBERANIA
“POR LA DESPENALIZACIÓN DE LA HOJA DE COCA”
Segunda Feria Intercultural del Akhulliku
(La Paz, Bolivia 24 al 30 de octubre, 2005)
Para
nadie es desconocido el papel de las organizaciones
cocaleras de Bolivia, el Perú y Colombia en la lucha
contra el ALCA, y ahora, contra el TLC. Estas luchas
se basan en el enorme potencial de desarrollo
autónomo que tiene la hoja de coca como mercancía
indígena americana, si el cruce de las fronteras
internacionales no le estuviera prohibido. La Guerra
a las Drogas pretende limitar la producción de hoja
de coca, a la par que reprimir los mercados, para
empujar a las familias productoras de hoja de coca a
vender su cosecha en la economía ilegal. Las
organizaciones cocaleras, tanto de los Yungas de La
Paz como del Trópico de Cochabamba en Bolivia, de
las cuencas y valles cocaleros del Perú y regiones
indígenas y campesinas de Colombia, han
protagonizado intensas luchas contra la
erradicación, fumigación, masacre y represión a los
productores cocaleros, con un saldo de centenares de
muertos.
La hoja de coca no sólo es una planta maestra y eje
ritual de la cosmovisión andina. Es un alimento
múltiple, con poderes nutricionales, de
sostenimiento y suave estímulo a la capacidad
energética del organismo humano. Es una medicina
preventiva, ya que nutre y protege al organismo de
muchas enfermedades.
Con la Convención Única de 1961 (ratificada en
1988), y sobre todo desde 1998, con la aprobación
del Plan de Acción de las Naciones Unidas, se
legaliza el uso de la fuerza y se impone la
erradicación de cocales, con su secuela de muerte y
represión, además de graves daños al medio ambiente.
Es un hecho que la economía de restricciones,
monopolios y represión sólo ha favorecido hasta
ahora a los narcotraficantes, perjudicando a
productores y consumidores sin justificación alguna.
En este contexto, despenalizar la hoja de coca
equivale a sacarla de la Lista 1 de sustancias
prohibidas según la Convención de Viena (1961,
1988), y esa meta es que se ha propuesto la Campaña
Coca y Soberanía para la nueva reunión de ese cuerpo
en Viena, el año 2008. Despenalizar la hoja de coca
no es sinónimo de un cultivo masivo e
indiscriminado, depredador del medio ambiente. Es un
modo de que las familias cocaleras actualmente en
riesgo de ser criminalizadas, puedan alimentar el
mercado legal de usos lícitos. Pero sobre todo, es
la forma más eficaz de acabar contra el
narcotráfico, al valorizar la hoja de coca en estado
natural y sacarla del circuito ilegal por medios
pacíficos.
Con la despenalización, se podrá ampliar los
mercados y exportar la hoja de coca en forma de
mates, alimentos, medicinas y bebidas a los mercados
regionales y mundiales. La despenalización equivale
a abrir un espacio para el cultivo controlado y
ecológico de la hoja de coca, para su
industrialización con fines benéficos (harinas,
suplementos vitamínicos, tónicos, medicinas). Para
enfrentar este desafío, es necesario desarrollar un
mercado común de los países productores andinos,
promocionando los derivados nutricionales y
medicinales de la hoja de coca, para cualificar la
oferta y para cubrir la demanda de los distintos
estratos de mercado, que actualmente abarcan a una
variedad muy grande de sectores, no sólo rurales e
indígenas, sino también urbanos de todos los
estratos sociales.
Luchamos por formar un gran frente regional e
internacional con una plataforma de despenalización
que sea un medio eficaz para destruir la economía
ilegal, y a la vez resistir las imposiciones
injustas de los Estados Unidos. El neoliberalismo
que postulan los organismos internacionales y las
potencias económicas occidentales, no es
auténticamente liberal, puesto que sólo permite el
mercado libre para los productos del norte, y lo
limita para productos del sur como la hoja de coca.
Liberar a la hoja de coca de las restricciones que
ahora la limitan, es reivindicarla como un valor
cultural, económico y como eje de una política
soberana de desarrollo.
LOS ABAJO FIRMANTES PROPONEMOS:
1. Que los gobiernos y parlamentos de los países
productores asuman decididamente la plataforma de la
despenalización internacional de la hoja de coca en
estado natural, para sacar a la Hoja de Coca de la
Lista 1 de sustancias controladas de las Naciones
Unidas. Esta debe ser la posición oficial de
nuestros países ante la reunión de la Convención de
Viena del 2008
2. Que el Régimen Económico de la Coca sea tratado
en forma prioritaria en los más altos niveles de
decisión (Parlamentos, Poder Ejecutivo, Asambleas
Constituyentes y Referendum) de los países
productores y consumidores de hoja de coca.
3. Exigimos el cese de las restricciones a la
circulación de la hoja de coca, y la ampliación de
mercados regulados al campo y las ciudades, que
demandan el uso de hoja de coca en forma natural, y
de sus derivados lícitos y benéficos.
4. Luchamos por la promoción activa de los mercados
internos a través de Ferias de la Coca, venta de
coca ecológica en mercados y supermercados, y
promoción publicitaria de sus beneficios.
5. Exigimos la apertura de un mercado andino para
productos naturales de la hoja de coca y para las
diferentes variedades de la misma.
6. Apoyamos los esfuerzos de miles de familias
cocaleras de nuestros países, que buscan salir de
los circuitos de la economía ilegal y alimentar la
demanda legal de hoja de coca para beneficio de la
humanidad.
7. Buscamos promover la industrialización de la hoja
de coca para todo tipo de uso lícito: harinas y
productos de panificación, tónicos, refrescos y
compuestos medicinales.
8. Luchamos por abrir mercados de exportación de la
hoja de coca y de todos los productos derivados
lícitos.
9. Exigimos el reconocimiento de la hoja de coca
como patrimonio cultural de los pueblos indígenas de
Abya Yala (Sur y Centro América), y su inclusión
entre los derechos culturales reconocidos por las
Convenciones de las Naciones Unidas.
10. Luchamos por lograr la aprobación de Leyes de la
Hoja de Coca que se distingan clara y tajantemente
de las Leyes contra las Drogas, exigiendo la
adopción de políticas integrales, soberanas y
respetuosas de los derechos humanos y del medio
ambiente.
11. Luchamos por la defensa de los consumidores de
hoja de coca, por su derecho a no ser estigmatizados
y a consumir un producto de alta calidad y sin
insumos químicos.
12. Luchamos por el establecimiento de Ferias
nacionales e internacionales de la hoja de coca, en
diversas regiones de nuestros países, y en puntos
fronterizos de la Argentina, Perú, Bolivia,
Colombia, Ecuador y otros países, cuya población ha
descubierto y recuperado el valor milenario de la
hoja de coca.
LA COCA NO ES COCAINA, ES MEDICINA, ALIMENTO Y
CULTURA
LA MEJOR LUCHA CONTRA EL NARCOTRAFICO ES LA
AMPLIACION DEL MERCADO DE USOS LEGALES Y LEGITIMOS
DE LA HOJA DE COCA
COCA ES SOBERANIA
Reporte sobre la Feria de la Coca y Soberanía
Plaza
Alonso de Mendoza, 18 al 23 de enero, 2006
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