Gobierno
erradica cocales añejos pero habla de su
revalorización
Por: Jenny Cartagena T.
El Gobierno del presidente
Evo Morales ha iniciado una campaña
internacional para declarar la hoja de coca
patrimonio cultural para revalorizar sus
cualidades medicinales, valor cultural y
religioso, pero sobre todo hacer que el Convenio
de Viena de la Organización de Naciones Unidas
(ONU), a celebrarse en 2008 en Austria, retire
la coca de la lista de sustancias ilícitas.
Sin embargo, en forma paradójica y
contradictoria a estos propósitos, según
denuncia de los productores de coca asentados en
los Yungas de Vandiola, provincia Carrasco, el
Gobierno, mediante la Fuerza de Tarea Conjunta,
está erradicando los extensos y antiguos bosques
de cocales existentes en toda la zona como parte
de su política de reducción y racionalización de
los cultivos excedentes.
Ha sido ya eliminada de raíz gran cantidad de
árboles añejos de coca, los "machu cocas" y
"mama cocas" que sobrevivieron a los años, lo
que testimonia de que en esta región -reconocida
legalmente como tradicional- la hoja se empezó a
cultivar hace muchísimos años y incluso, existen
algunas referencias históricas de la época
precolonial, que desde ahí se expandieron los
cultivos hacia otras regiones.
Según el dirigente de la subcentral Icuna,
Emilio Caero, no se trata de los simples
arbustos de coca de un metro de altura y de
tallos delgados, sino de verdaderos árboles que
por el tiempo que tienen alcanzaron alturas de
tres a cinco metros y sus troncos, grosores de
10 ó más centímetros, de los que únicamente
aprovechan la semilla ante la reducción de sus
hojas con los años.
Al Museo de Coca
Dijo que estos árboles erradicados, que los
comunarios del lugar conservaban como prueba de
su historia y la tradición cocalera de la zona,
están siendo trasladados, en helicópteros, por
las brigadas de erradicadores hasta su base en
Chimoré con fines que desconocen y que según
algunas versiones es para el Museo de la Coca
que existe en el cuartel policial.
Según Caero, todos los gobiernos anteriores
respetaron estos bosques de cocales por su valor
histórico y ecológico, pero irónicamente este
gobierno presidido por un dirigente cocalero se
ha propuesto acabar con esos bosques las
plantaciones nuevas de coca en la zona en su
afán de cumplir con las metas de erradicación de
cocales sin afectar a sus bases, que son los
productores del trópico de Cochabamba, cuyos
cultivos sí son excedentes.
Debido al boom del narcotráfico, hace más de dos
décadas, surgió con fuerza el tema de la coca y
su cultivo se relacionó directamente con el
Chapare tropical por los movimientos emergentes
de productores en defensa de la hoja. Sin
embargo, este año, como consecuencia de la
erradicación de los cultivos de coca en la zona
de Yungas de Vandiola, los que no fueron tocados
por ningún gobierno anterior por su carácter
tradicional -reconocido legalmente en la Ley
1008- se originó una fuerte confrontación entre
los productores de esta zona y el Gobierno de
Evo Morales, máximo dirigente de los cocaleros
de Chapare.
Patrimonio de pueblos
andinos
En una última reunión en octubre pasado, los
países miembros del Parlamento Latinoamericano y
de la Comunidad Andina de Naciones se
pronunciaron a favor de la despenalización de la
hoja de coca y su industrialización como
elemento que permita el desarrollo económico de
Bolivia, por lo que declararon la hoja como
patrimonio cultural.
Mediante esa declaración, reconocen que la coca
es un arbusto de origen andino, planta sagrada
de gran valor alimenticio y curativo.
El Gobierno a través de la propuesta planteada
por uno de los parlamentarios del MAS, Gabriel
Flores, prevé la aprobación de una ley para
declarar a la coca como patrimonio cultural de
Bolivia, y tiene previsto llevar a la a la
próxima reunión de la comisión antidroga de la
OEA, de la Comisión Interamericana para el
Control y Abuso de Drogas (Cicad), a realizarse
en Santa cruz este fines de este mes, la
propuesta para "revalorizar y dignificar" la
hoja de coca, como parte de una estrategia que
busca eliminar este producto de la lista de
sustancias controladas por la ONU.
ZONA COCALERA
Fanor Meruvia, en su libro Historia de la coca,
los Yungas de Pocona y Totora (1550-1900),
señala que la producción del arbusto en Pocona,
cultivada desde épocas precolombinas, fue el eje
de su economía y como centro de producción fue
cargada por los españoles con tributos en coca.
De acuerdo a algunos documentos recabados sobre
la historia de El Palmar, entre ellos los de
Tristán Platt, antes de la expansión del Imperio
Incaico, los Mallkus de Macha -señorío aymara
del norte de Potosí- cultivaban coca en los
manqha yunq"a de Tiraque.
También cultivaban coca, según estudios del
Museo Arqueológico de la Universidad Mayor de
San Simón (UMSS), los Cotas y los Chues, etnias
originarias que habitaban en la zona de Arani y
colindantes. Estas etnias fueron trasladadas por
el incario hacia Mizque, Pocona y Pojo para
vigilar la frontera con los chiriguanos, donde
mantuvieron su tradición de cultivar coca,
estableciendo entonces áreas de cultivo
tradicional.
COCA EN BOLIVIA
*En Tiwanaku los restos arqueológicos son menos
concluyentes debido a las condiciones
ambientales de la zona, pero se deduce de los
restos hallados que la coca era consumida desde
por lo menos el año 400 antes de Cristo.
*En el siglo XIX, se indica la conformación de
haciendas (en Vandiola, El Palmar y otras) que
se dedicaban al cultivo de la coca, plátano y
otros recursos.
*La coca, científicamente conocida como
erytroxylon, es un arbusto que requiere clima
caliente, mucha humedad y abundante
precipitación pluvial para desarrollarse.
*Actualmente los principales productores de coca
son: Colombia, Perú y Bolivia. También están, en
menor escala, Ecuador, Venezuela y Brasil.
*Este año, de enero a la fecha, el Gobierno de
Evo Morales eliminó en forma pacífica 4.768
hectáreas de coca excedente y apunta a alcanzar
la meta de 5.114 de hectáreas suprimidas hasta
fin de año.
YUNGAS DE COCHABAMBA
En el siglo XIX se conforman haciendas (en
Vandiola, El Palmar y otras) que se dedicaban al
cultivo de la coca, plátano y otros recursos. El
principal cultivo al que se dedicaban fue la
coca y en los diferentes lugares (yungas
tradicionales cochabambinos) estaban organizados
en Juntas de Propietarios. Los que tenían
plantaciones en El Palmar, Vandiola y
alrededores tenían su centro en el pueblo de
Tiraque; los de Tablas Monte y aledaños en
Sacaba; y los de Arepucho, Icuna, Perhuantillo y
Machu Yungas en Totora y uno reducido de Yungas
de Mamore y San Mateo en Pojo.
En los años 1885, a causa de la hambruna que
llego junto con una epidemia de fiebre y
terciana, abandonaron los yungas y después de
que paso la fiebre, regresaron a poblar (1890)
la zona y seguir con el cultivo de coca (su
principal actividad). Los pocos que tenían
prensas de coca se convertían en comerciantes
(un tambor era de 2,5 arrobas y una carga de 5
arrobas).