Luis
A.
Gómez
Aunque
los
clientes
entran
con
cierta
timidez
a
Coca
Indígena,
una
tienda
de
un
elegante
centro
comercial
del
noroeste
de
Bogotá,
siempre
acaban
comprando
algo.
Sus
vitrinas
exhiben
casi
una
docena
de
productos
elaborados
con
hoja
de
coca.
Entre
ellos,
té y
mate,
para
adelgazar,
bajar
los
triglicéridos
y el
colesterol;
vino
de
coca,
fabricado
por
indígenas
guambianos,
para
combatir
la
depresión;
galletas,
para
acabar
con
la
fatiga
y
controlar
el
apetito,
y
gotas
florales,
útiles
contra
la
adicción
al
alcohol,
al
tabaco
y a
la
cocaína.
Hay
además
un
refresco
revitalizante,
energizante
e
hidratante
llamado
Coca
Sek,
producido
por
los
indígenas
paeces
de
la
reserva
de
Calderas,
en
el
Cauca,
en
el
suroeste
del
país,
y
recomendado
para
deportistas.
También
se
vende
una
pomada
para
aliviar
los
dolores
musculares
y
articulares,
que
es
antiinflamatoria,
analgésica
y
antiespasmódica;
y
una
loción
anal-
gésica
llamada
Cocadol,
para
aliviar
dolores
y
curar
heridas,
que
destaca
por
su
efecto
múltiple.
No
solo
calma
el
dolor
y
reduce
la
pérdida
de
sangre
en
caso
de
heridas
profundas,
sino
que
además
desinfecta
y
regenera.
"Tuve
un
accidente
y
los
médicos
recomendaban
un
injerto
de
piel
en
el
brazo,
pero
yo
les
pedí
que
me
pusieran
Cocadol
y
mire,
la
herida
se
cerró
por
completo",
afirma
el
antropólogo
Héctor
Bernal,
propietario
con
su
hermano
Omar
de
la
primera
tienda
que
se
abre
en
Colombia
especializada
en
productos
alimenticios
y
terapéuticos
derivados
de
la
hoja
de
coca.
En
Coca
Indígena
se
vende
también
una
pomada
de
marihuana
para
combatir
los
dolores
de
la
artritis
que
"es
bendita",
según
Dora
Lucy
Gutiérrez,
que
la
compra
para
enviársela
a su
madre.
"Le
llevo
a mi
mamá
hojas
de
coca
para
hacer
una
infusión
con
leche
que
la
ayudará
a
dormir.
Me
dicen
que
funciona
muy
bien",
explica
también
Raúl
Gómez,
que
trabaja
en
una
oficina
de
abogados.
Plantaciones
legales
Todos
los
productos
que
se
venden
en
Coca
Indígena
cuentan
con
registro
sanitario,
son
orgánicos
y
están
elaborados
con
hoja
de
coca
procedente
de
las
plantaciones
legales
que
hay
en
algunas
reservas
indígenas,
donde
se
cultiva
sin
usar
ningún
producto
químico.
La
idea
de
abrir
la
tienda
surgió
hace
casi
10
años,
pero
solo
ahora
se
pudo
sacar
adelante.
"Tuvimos
que
afrontar
muchas
dificultades
porque
en
Colombia
se
tiende
a
confundir
la
hoja
de
coca
y la
cocaína.
Sin
embargo,
nos
hemos
empeñado
en
demostrar
que
la
coca
no
es
cocaína,
como
la
uva
no
es
vino",
dice
Bernal.
La
concentración
de
cocaína
en
la
hoja
de
coca
es
muy
baja,
según
investigaciones
realizadas
por
la
universidad
colombiana
de
Caldas,
y
por
lo
tanto,
ingerida
en
forma
natural
no
produce
toxicidad
ni
genera
dependencia.
Además,
la
planta
es
considerada
el
alimento
más
completo.
Ya
en
1975,
en
un
estudio
de
la
Universidad
de
Harvard
puede
leerse
que
el
consumo
de
100
gramos
de
hoja
de
coca
al
día
"satisface
la
ración
alimenticia
recomendada
tanto
para
hombres
como
para
mujeres".
Bernal
asegura
que
la
hoja
de
coca
"contiene
vitamina
A,
B1,
C y
E,
tiramina,
niacina
y
riboflavina,
y es
la
planta
más
completa
en
nitrógeno
no
proteínico,
que
es
lo
que
elimina
las
toxinas
y
patologías
del
cuerpo
humano".
Presiones
En
Colombia
existen
84
pueblos
indígenas
que
habitan
en
unas
20
reservas,
y
para
muchos
de
ellos,
la
coca
es
una
planta
sagrada
de
gran
valor
alimenticio
y
curativo.
Algunos,
como
los
paeces,
han
hecho
de
la
producción
de
té,
refrescos
y
galletas
de
hoja
de
coca,
una
industria
que
mueve
anualmente
unos
200.000
euros
y
mantiene
a
2.000
familias
indígenas.
Sin
embargo,
el
Instituto
Nacional
para
la
Vigilancia
de
Medicamentos
y
Alimentos
colombiano
acaba
de
prohibir
la
venta
de
esos
productos
fuera
de
las
reservas.
La
Organización
Nacional
Indígena
de
Colombia
lo
considera
"una
violación
de
varios
principios
universales
de
los
derechos
humanos"
que
causa
"una
preocupante
situación
de
segregación
étnica".
A
Bernal
y a
los
líderes
indígenas
no
les
cabe
duda
de
que
detrás
de
la
prohibición
se
esconden
intereses
de
multinacionales
de
bebidas
o
farmacéuticas.
"El
año
pasado,
Coca
Cola
quiso
impedir
que
los
indígenas
paeces
utilizaran
la
palabra
coca
en
el
nombre
de
la
Coca
Sek,
y
también
hay
farmacéuticas
inquietas",
afirma