MILENARIA Y SAGRADA HOJA DE COCA 12_06_08
Enviado por: "Dr. Carlos Terrazas Orellana"
tribuna_boliviana@yahoo.com tribuna_boliviana
Jue, 12 de Jun, 2008 3:05 am (PDT)
MILENARIA Y SAGRADA HOJA DE COCA_12_06_08
1.- LA MILENARIA Y SAGRADA HOJA DE COCA (Redif.)
2.- NOTICIAS DE LA HOJA DE COCA DESDE BARCELONA
- ESPAÑA
3.- El Futuro Fumigado:Las consecuencias del
glifosato
4.- Declaración de los Hijos de la tierra
5.- FESTIVAL GASTRONÓMICO DE LA HOJA DE COCA EN
EL CAUCA - COLOMBIA
----------------------------------------------------------
"LA MILENARIA y SAGRADA HOJA DE COCA "
Por: Dr. Carlos
Terrazas Orellana
Según una profecía andina: la hoja de coca
representa para los indígenas; la fuerza, la
vida, es un alimento espiritual que les permite
entrar en contacto con sus divinidades "Apus,
Achachilas, Tata Inti, Mama Quilla, Pachamama".
Mientras que para sus enemigos, la coca es una
causa de locura y de dependencia..."
Durante siglos, la coca fue considerada como una
planta milagrosa dotada de virtudes
extraordinarias. Hasta que los occidentales,
extraeron de la planta la cocaína. La panacea se
transformó en una arma fatal.
Los intereses político-económicos se apoderaron
de la controversia y penalizaron a la planta
sagrada, condenándola a desaparecer.
Cuando los españoles conquistaron las sociedades
andinas, vieron que la coca era cultivada y la
atribuían poderes mágicos. Ella estaba
íntimamente ligada a las costumbres religiosas
de las poblaciones nativas. Según las leyendas
transmitidas de generación en generación. Manco
Kapac, "el escogido" hijo del dios Sol, había
traido la coca a los hombres del Altiplano. Sus
hojas servían como ofrendas a los dioses de la
naturaleza. También se depositaba en la boca de
los difuntos para que tuvieran una mejor acogida
en el más allá. Si el uso de la coca, fuera de
este contexto místico-religioso, permaneció
durante mucho tiempo el privilegio del soberano
y de la nobleza inca; su consumo se había
generalizado muy rapidamente durante la época de
la conquista. Los españoles no creían en las
virtudes prodigiosas de la planta; Ellos
sospechaban que se trataba de una obra del
demonio, por el rol primordial que tenía en las
ceremonias religiosas de las poblaciones
vencidas. Un Consejo reunido en Lima prohibió su
consumo terminantemente, puesto que era
considerado como una costumbre pagana y un
pecado. Pero los españoles cambiaron rápidamente
de conducta, al constatar que los indígenas no
se encontraban en condiciones para ejecutar los
trabajos pesados que se les imponían en las
minas, si estaban privados de coca. Entonces,
decidieron distribuirles las hojas
unas tres o cuatro veces al día. También se les
permitía unas pequeñas pausas para que las
masticaran "acullicaran" su preciosa panacea de
hojas verdes. Hasta nuestros días, la coca ha
conservado su importancia en las poblaciones
indígenas, y se encuentran todavía, rasgos de la
veneración religiosa de la cual fue el objeto,
de la misma manera su poder curativo y
alimenticio fue científicamente comprobado.
Los indígenas transportan siempre con ellos una
pequeña bolsa con hojas de coca (llamada
chuspa), así como también un pedazo de pasta
hecha de ceniza de vegetales `llujkta". Lo
mezclan un
puñado de hojas con un poco de ceniza, luego lo
mastican tranquilamente, secretando mucha
saliva. Una vez ingerida, el jugo de la coca,
mezclada con la saliva, produce poco a poco sus
efectos:
disminución momentánea de la sensación de
hambre, frío, cansancio... Lo cual explica
porque la coca es consumida en gran cantidad por
todas aquellas personas que llevan una vida
sacrificada y llena de dificultades. Las hojas
de coca sirven también a los "yatiris" (aquellos
que saben) para efectuar una gran parte de sus
sortilegios y de sus augurios. Al arrojar la
coca sobre un tejido tradicional "haguayo"
preparado para este efecto, dicen poder
descubrir a los ladrones y a las cosas que
desaparecieron. La persona que se interroga
sobre la infidelidad, la conducta o las
intenciones de su cónyuge van ha consultar a un
"yatiri", quien después de haber realizado
varias oraciones místico-religiosas, le entrega
algunas hojas de coca que deberán ser puestas en
contacto con las personas de las cuales se desea
descubrir algún secreto. Luego se devuelven las
hojas al "yatiri" quien va ha utilizarlas,
realizando una cierta ceremonia, antes de dejar
caer bruscamente las hojas de coca al suelo. La
respuesta depende de la manera como caen las
hojas... Para tener noticias de una persona
ausente, conocer su salud, su conducta o sus
negocios, hay que llevar sus prendas de vestir u
objetos que la persona ha utilizado: se los
tiende por el suelo y se arroja la coca por
encima. Es preferible ecoger ropa vieja que no
haya sido lavada, asegurando de esta
manera una mejor comunicación con las personas
que las utilizaron, sin que éstas se diesen
cuenta. De la misma manera, se dice que se puede
ver la imagen de un difunto en su ropa. La coca
masticada sirve como amuleto y como ofrenda a
las divinidades. Y escupiendo el jugo de la coca
en la palma de la mano, con los dedos extensos y
observando la manera como cae, ¡se podría
predecir el futuro!. Se la siente amarga a la
coca, si alguna desgracia se prepara. La
utilización tradicional de la hoja de coca es
muy difundida en toda la región Andina, desde la
época colonial, particularmente entre los
mineros, que van cavando profundas galerías en
busca de minerales. El calor y la humedad,
saturan la atmósfera, es un ambiente sofocante e
irrespirable. Los mineros, torso desnudo,
mejillas infladas por bolas de coca, olvidan
incluso de masticarlas por el duro esfuerzo que
van realizando. Durante todo el año, ellos se
alimentan de sopas de fideo o de patatas secas "chuño",
consumen rara vez la carne, muy caro para su
magro ingreso. Pero el precio de la coca también
ha subido. El minero tiene el cuidado de llevar
siempre consigo una pequeña bolsa de hojas de
coca "chuspa"; es una dulce compañera que
escogió y que también le agrada al "Tío", el
señor y amo de las profundidades de las minas y
del destino de los mineros.
Durante el carnaval, los ritos cristianos se
mezclan a las tradiciones populares. Ofrendas y
oraciones tienen lugar durante las dos semanas
que siguen a ésta fiestas paganas. A proximidad
de la ciudad de Oruro, se erigen rocas de formas
raras como el sapo, el cóndor, el toro y la
serpiente; los mineros van ha depositar sus
ofrendas a la Tierra Madre "Pachamama": hojas de
coca, alcohol, cigarrillos, para que la tierra
sea más fecunda. En el ritual de las ofrendas a
la tierra "pagos" en el momento de la siembra,
los preparativos se desarrollan en octubre,
cuando los primeros gérmenes salieron del suelo.
Es cuando la ceremonia del "pago a la Pachamama"
se organiza. Ella culmina con el sacrificio de
una llama muy joven, que debe masticar las hojas
de coca y estar embriagada por el alcohol, luego
es sacrificada antes que su sangre fuese
esparcida a la tierra.
La comunidad se reune al ritmo de un grupo de
músicos, que prepararon para esta ceremonia
algunos aires y canciones, con el propósito de
acompañar la celebración ritual en honor a "Pachamama".
Llegando al lugar escogido para el sacrificio,
los danzantes recorren todas las parcelas de los
aledaños. Durante ése mismo tiempo, un grupo de
campesinos se ocupa de cavar un hueco orientado
hacia las montañas. Mientras que el más anciano
de la comunidad "El achachila" ofrece oraciones
y libaciones a la Madre Tierra. La fiesta
continua hasta altas horas de la noche. Es la
ocasión para los ancianos de contar sus mitos,
sus leyendas y de esta manera transmiten sus
tradiciones de generación en generación. La
sagrada hoja de coca se convierte en el alimento
central y espiritual de la comunidad.
Para los occidentales la hoja sagrada se
convirtió en la planta maldita :
La coca es una planta indiscutiblemente muy
rica, con propiedades medicinales comprobadas
científicamente, también es muy nutritiva donde
abundan en sales minerales y en vitaminas; pero
¿Porqué esta planta sagrada se transformó en una
planta maldita para los occidentales? Aparte de
la transformación química de la coca en cocaína;
por la riqueza que tiene la planta en nicotína –
representa una amenaza terrible para los lovies
archimillonarios del tabaco, que ven en ella un
producto de sustitución a los cigarrillos; lo
que causaría pérdidas millonarias a éstas
empresas, responsables de millones de victimas
del tabaco, pero no es la única razón- Entre
otros componentes de la coca, se encuentran la
altropína, la papaína, la globulina, la pectína,
la coleína, la inulína, se pueden extraer 14
alcaloides, de los cuales la cocaína representa
menos del 1%, así como tambíen: [la
atropína y la espolamína que son una combinación
de egmínas; tropeínas e igrínas. Los derivados
de la ecgonína son : el metilbensoilecgonína
(cocaína), metilecgnoníca y cinamilcocaína;
entre las tropeínas están incluidos, la tropína
y la seudotromína, la dihidrozipeína, la
tropacocaína y el benzoíltropano; entre las
higrinas están la higrina, la hidrolína y la
cuscohigrína. Tambíen pudieron aislarse las
esteroísomeras alfa y beta truxilínas, entre
otros componentes químicos de la coca]. La coca
fue utilizada por los occidentales como base
para la fabricación de la droga; convirtiéndose
en una estrategia económica e incluso
geopolítica. La conferencia de Viena de 1988
condenó a muerte la hoja de coca; prohibiendo su
producción y su comercialización, excepto para
su utilización tradicional.
La erradicación de las plantas de coca en
Bolivia, dio fin al periodo "del oro verde" en
el país. Durante las tres últimas décadas fue el
maná de los narco-dólares inyectados en la
economía boliviana gracias al tráfico de la
pasta de cocaína.
Desde 1997 hasta 1999, más de 21.000 hectáreas
de hojas de coca fueron destruidas, retirando de
esta manera, del mercado mundial, más de 80.000
toneladas de cocaína. De 1999 hasta la fecha se
pretende haber dado fin con el cultivo ilegal de
la hoja de coca en el Chapare boliviano, aunque
ninguna cifra estadística no fue avanzada.
La supresión de la cultura masiva de la coca
decidida por los EEUU. y el Gobierno boliviano
ha provocado el desempleo de miles de familias
que no benefician de ningún tipo de
indemnización y que les queda pocas
posibilidades de encontrar trabajo. En los años
90 más de 40.000 mineros fueron despedidos de
las empresas mineras estatales y otro tanto de
la función pública. El descontento popular no
dejo de ampliarse cada día más. Las
manifestaciones, los bloqueos de caminos se
multiplicaron en todo el país.Bajo el pretexto
de reembolsar la deuda exterior, las medidas de
austeridad de los diferentes gobiernos se
multiplicaron. La subida de precios y el
constante aumento de los impuestos asfixia a
todos los medios sociales del país. Los
bolivianos deben reembolsar prestamos que en
muchos casos sirvieron únicamente a enriquecer
un pequeño puñado de personas que además
pusieron a fuego y sangre la Nación, con
represiones inhumanas como las de febrero y
octubre del 2003, que causaron un centenar de
muertos y miles de heridos.
La corrupción es el cáncer de la sociedad
boliviana, la cuál no puede ser tan fácilmente
erradicada como la hoja de coca, puesto que el
dinero de la droga corrompió una gran parte de
la población y
la economía del país. Aunque los beneficios
realmente obtenidos por el tráfico de droga
nunca llegaron realmente al país. A fines del
siglo pasado se calculaba que una héctarea de
cultivo de la coca
aportaba al productor 2.990 $us.;el mismos
producto lo vendía el traficante de pasta en
3.590 $us. Después de su transformación en
cocaína, el traficante lo ponía a la venta en
7.055 $us. Los vendedores al por mayor que
hicieron pasar la droga por los circuitos
clásicos de Colombia, Panamá entre otros, los
negociaban en 107.730 $us. Finalmente los
revendedores locales de los EEUU y de Europa
obtenían 564.300 $us. por la venta de la cocaína
al detalle, con una pureza del 12%.
La profecía de los sabios andinos, esta más que
nunca de actualidad. La coca vuelve a ser la
hoja sagrada de los Andes, cultivada para su uso
tradicional y medicinal, que nunca dejo de ser
otra cosa,
para los herederos de las hojas verdes. Ahora
que, otra civilización varias veces milenaria,
como China, se interesa en exportar y
comercializar esta planta medicinal como es la
coca, además de haber
sido reconocida como un elemento capital en la
medicina tradicional de los Kallawayas de
Bolivia, que recibieron oficialemente el
reconocimiento de la Unesco como un patrimonio
más de la Humanidad. Es el momento de sacarla de
la ilegalidad para devolverla el rol que siempre
tuvo en la sociedad, gracias a sus propiedades
medicinales y alimenticias.
Si se quiere combatir, realmente, al
narcotráfico; primeramente se debe legalizar la
producción y la comercialización de la coca,
para que ésta pueda servir de base a una
multitud de productos y aplicaciones, tanto como
una planta alimenticia, curativa, medicinal,
farmacéutica, dietética –sobre todo para los
paises ricos como; Europa y principalmente los
EEUU, que tienen tanto problemas con la obesidad
de una buena parte de sus habitantes. Sabemos
muy bien, desde épocas remotas, que una de las
propiedades de la coca, es la de cortar el
apetito. ¿Qué esperan nuestras empresas
farmacéuticas para preparar productos,
energéticos, tónicos, vitamínicos, dietéticos,
de sustitución a la nicotina y tantos otros
productos más destinados a mercados internos
como tambíen a mercados internacionales?. Hasta
la fecha; que sepamos, ¡no existe ningún
convenio internacional que prohibe la
exportación y la comercialización, de estos
tipos de productos!
La exportación de infuciones de coca, como los
preparados con otras plantas medicinales (mates)
e incluso con el té, darían un fenomenal
digestivo, o un "té de coca", que se consumiría
de la misma manera que el té o el café
tradicional. Solamente, con una mayor ventaja
para la coca -sobre los dos otros productos
comercializados a escala mundial mediante
grandes lovies de distribución- debido a sus
cualidades de la planta medicinal que fueron
probados durante siglos: disminución momentánea
de la sensación de hambre, frío, cansancio...
A los detractores que se oponen terminantemente
a la comercialización de las infuciones de coca;
principalmente, los lovies anglosajones del té y
del café, bajo el pretexto que las hojas de coca
exportadas a los paises Europeos y a los EEUU.
servirían sobre todo para la
fabricación de la cocaína. Bastaría responderles
que, si la exportación se la hace de una manera
reglamentada y bien controlada no habría tal
riesgo. Mejor aún, si los paises productores
exportan productos manufacturados; combinados
con otras plantas, con diferentes sabores: a
canela, vainilla, frutos exóticos, etc, etc.
Lo cual haría imposible – por su elevadísimo
costo- separar la coca de las bolsitas
empaquetadas, para fabricar la droga como ocurre
con el café y el té, que contienen alcaloídes
como la cafeína o la teteína.
Las posibilidades y las aplicaciones que nos
ofrece una planta como la coca, son muchísimas,
y es un error histórico haber penalizado
internacionalmente, mediante el famoso convenio
de Viena de 1988, a esta planta tan rica de
virtudes naturales. Los propios conquistadores
españoles del siglo XVI, que habían prohibido el
consumo de la coca, dieron rápidamente marcha
atrás en su cometido y al contrario,
monopolizaron su producción y comercialización
hasta la independencia de los paises de América
latina.
Si los conquistadores españoles en el siglo XVI
ya habían comprendido en verdadero valor que
tiene la coca, ¿cómo es posible que los más
grandes economistas del siglo XXI sigan sin
comprender que el problema de la coca es ante
todo un problema económico?.
"A un problema económico, la única solución
posible que puede darse, es mediante una
respuesta igualemente de orden económico".
En la actualidad, la única demanda de coca que
existe de parte de Europa y de los EEUU, es para
la fabricación de la droga.
Si los gobiernos y las poblaciones de todos
éstos países afectados por este azote
contemporaneo, que es la drogadicción, tuvieran
una real voluntad política y económica de acabar
de una vez por todas con el tráfico de la
cocaína, deberán legalizar inmediatamente la
producción y la comercialización de la coca y de
los productos derivados de esta planta con
excepción de la droga.
Una comercialización legal de la coca y de sus
derivados terminaría definitivamente con el
tráfico ilegal de la cocaína. La actual política
de erradicación de la planta no frenará ese
tráfico ilícito, puesto que es un problema de
grandes intereses económicos. Solamente se
consigue desplazar el problema a otras regiones.
Del Chapare a los Yungas bolivianos. Luego,
problablemente de los Yungas a la Amazonía:
boliviana, peruana, brasileña, colombiana, como
ya está ocurriendo. Finalemente, cuando la
producción y la comercialización se encuentre en
manos de los nuevos lovies cocaleros, cien por
ciento anglosajones, y posiblemente en otros
continentes, como ya paso con otros productos en
la historia económica mundial, la coca será
finalmente reabilitada para la satisfacción y en
beneficio único de quienes, hoy en día buscan
erradicarla de sus tierras originarias por todos
los medios…
Dr. Carlos Terrazas Orellana : Doctorado en
historia y diplomado en estudios especializados
de etnología en la Universidad de París VII,
escribió 5 libros, 4 guías turísticas sobre Perú
y Bolivia, más de 300 artículos, reportajes y
ensayos sobre temática latinoamericana. Publicó
principalmente en idioma y medios de
comunicación franceses. Entre los trabajos de
investigación histórica más importante podemos
citar : Su tesis de grado « Historia y
Nacionalismo en Bolivia », su tesis de
masterado « Condicionamiento de la conciencia
histórica de la Guerra del Chaco ». Su ponencia
presentada en el Congreso de la Sorbona de
París, conmemorando el Bicentenario de la
Revolución francesa « La influencia filosófica
de la Revolución francesa en la Independencia
del Alto Perú (Bolivia). Uno de sus últimos
ensayos bastante difundido por los medios
independientes electrónicos y una parte de su
artículo en el periódico el Diario de La Paz «
Algunas bases de reflexión sobre la Asamblea
Constituyente en Bolivia ». También, es autor de
un importante archivo fotográfico (unas 30.000
tomas fotográficas clasificadas por temas) y
ganador de varios premios internacionales en
fotografía (Medalla de plata en la Bienal de
Fotografía de Europa 85. Primer premio del
concurso fotográfico Photorush-Francia).
© La Iera. versión original del artículo fue
publicada en la revista "Notre histoire" n° 198
en el idioma francés.
terra.com@hotmail.fr <mailto:terra.com@hotmail.fr>
tribuna_boliviana@gruposyahoo.com
<mailto:tribuna_boliviana@gruposyahoo.com>
Web: http://www.tourismebolivie.com <http://www.tourismebolivie.com/>
TRIBUNA BOLIVIANA